martes, 4 de enero de 2011

El día que Zapatero pudo haber caído (II)

M. Oliart
El trabajo sucio del PP de Madrid
Tiempo antes, la buena relación entre el Ministro de Fomento, José Blanco, y renombrados dirigentes del PP de Madrid, había alumbrado, entre otras, la propuesta de una asimétrica privatización de AENA. Cuestión esta surgida como paliativo forzoso al abrupto descenso de la inversión en obra pública y su derivada: la precaria situación en la que se encontraban las grandes empresas del sector.

Con este proceso se entregaría el 49% de AENA a grupos privados mediante concurso, mientras que el 51% permanecería en el sector público. La permanencia de una parte mayoritaria en manos del Estado era un recurso conveniente, entre otras cuestiones, por la ingente deuda que AENA arrastra desde que, en los tiempos de las vacas gordas, se acometieran un sin fin de obras y ampliaciones de aeropuertos sin más criterio que el puramente político. Así pues, se mantendría el compromiso de esa deuda, cuyos acreedores eran los propios concursantes, en el sector público, mientras que la explotación y sus rendimientos irían a parar a las empresas privadas. Un negocio redondo y un balón de oxígeno para unas adjudicatarias en situación desesperada.

"Sólo quedaba un último problema por resolver: los controladores aéreos. Un colectivo de número insignificante, pero cuyo poder podía convertir el suculento negocio en un calvario"

Sólo quedaba un último problema por resolver: los controladores aéreos. Un colectivo de número insignificante, pero cuyo poder podía convertir el suculento negocio en un calvario, comprometiendo de forma inaceptable su control y rentabilidad. Por todo ello, el gremio de los controladores aéreos era desde hacía tiempo un objetivo estratégico de primera línea.

Tal ha sido el nivel de movilización impuesto por el PP de Madrid que un conocido y elitista bufete de abogados se ha convertido de la noche al día en el altruista defensor de miles de afectados por el caos aéreo. Y en muy poco tiempo, con la pronta colaboración de los diferentes medios informativos en la órbita del Gobierno de la Comunidad de Madrid, ha aglutinado a miles de damnificados y promovido una causa que, pese a toda lógica, no va contra AENA (verdadera responsable última del desastre) sino contra los controladores aéreos y su patrimonio personal. La consigna es ablandar y someter al gremio díscolo. Y todo aquello que sirva para aumentar la presión y el nivel de acoso es llamado a filas.

Una grosera impostura

En resumen, Gobierno y oposición, cada uno desde su parcela de poder y prisioneros de sus propias urgencias, han movilizado todos los recursos disponibles: fiscales, periodistas, medios de comunicación, despachos de abogados y hasta el mismísimo Ejército. Una obscena demostración de fuerza de un sistema político corrupto, en el que las aparentes diferencias ideológicas se diluyen por completo tan pronto como un agente externo se interpone en el camino de sus vehementes intereses.

Cuando alguien interfiere en los objetivos de la casta dirigente de este país, y ese alguien carece de la filiación correspondiente que lo identifique como parte integrante del sistema, se pone en marcha la maquinaría infernal de la manipulación, el linchamiento público, la arbitrariedad, la ilegalidad y el abuso de poder. En estos casos, al contrario que en las luchas entre las diferentes facciones de la casta, no hay límite en el daño a infringir al adversario. Todo vale, y las hostilidades sólo cesan cuando el enemigo se vuelve por completo sumiso o, simplemente, desaparece.

"la crisis que padecemos, de infinita mayor gravedad que el conflicto de los controladores aéreos y cuyo coste económico a día de hoy es incalculable, no ha generado una catarsis mínimamente equiparable"

El hecho de que un número más o menos significativo de ciudadanos, comerciantes y empresarios sufrieran perjuicios, no es lo que ha movido al poder político a tomar iniciativas tan drásticas y desproporcionadas. Nada más lejos de la realidad. De hecho, la crisis que padecemos, de infinita mayor gravedad que el conflicto de los controladores aéreos y cuyo coste económico a día de hoy es incalculable, no ha generado una catarsis mínimamente equiparable. No ha surgido como por ensalmo un bufete de abogados de campanillas dispuesto a defender a los ciudadanos afectados por la irresponsabilidad manifiesta de los políticos, ni ningún medio de información de difusión nacional ha cedido desinteresadamente su landing-page para promover la inscripción ciudadana en tal causa.

A día de hoy, el debate político en lo que a la crisis económica se refiere es apático. No hay músculo y no existe la sensación de que se quiera infringir verdadero daño al adversario. Sólo hay previsibles y monótonas letanías que enmascaran la naturaleza de nuestra democracia; un sistema cerrado, basado en la alternancia, en el que no es preciso hacer sangre al oponente, porque en el fondo todos son hermanos de sangre, y el poder un único padre para todos. Tan sólo existe la relativa urgencia de turnarse en su ejercicio.

Corolario

El hecho es que, durante la primera semana del mes de diciembre de 2010, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero pudo haber caído. La coincidencia en el tiempo con la presión de los mercados financieros y el agotamiento de la paciencia de los agentes políticos y económicos externos e internos, convirtió la irrupción de un gremio que sólo obedecía a su interés particular en una oportunidad inesperada y única para poner fin a seis años de despropósitos. Sin duda, comparado con el coste económico y social de otros 15 meses de un gobierno inane, el precio del motín de los controladores, y su prolongación 72 horas más, habría sido una auténtica ganga. Un golpe de suerte que, lejos de ser aprovechado, ha servido para poner de manifiesto el grado de cinismo de nuestros políticos; su crueldad y su extremo servilismo.

"Da igual cual sea la mentira que a cada uno le haga sentirse más reconfortado. El caso es que este es un país ciego, sordo y mudo"

Todo cuanto ha sucedido y está sucediendo ahora mismo, debería poner los pelos de punta a cualquier ciudadano decente y digno. Sin embargo, muchos de nosotros han preferido sumarse al linchamiento promovido por los políticos. Algunos lo hacen seducidos con la remota posibilidad de recibir 10.000 euros de indemnización. Otros, porque los medios al servicio del poder político han retratado a los controladores como personajes malvados que se enriquecen a costa de los pobres ciudadanos. Da igual cual sea la mentira que a cada uno le haga sentirse más reconfortado. El caso es que este es un país ciego, sordo y mudo. Y lo es, pese a todo lo escrito, por nuestra propia voluntad.

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10 comentarios:

  1. Imanol Azpicueta4 ene. 2011 10:22:00

    Totalmente de acuerdo. El Sr. Zapatero podía haber caído, pero no sucedió, y parece dispuesto a amargarnos la vida un año y medio más.

    Los controladores han sido un chivo espiatorio, aprovechando Pepiño que medidas duras contra un colectivo que no es nada popular, son muy bien vistas por los ciudadanos en general.

    Yo dudo de un apoyo externo a la Huelga. Creo que se fraguó en España, y ya estaba decidida de antemano. Solo se esperaba el detonante.

    Gracias por el artículo

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  2. Publicado 4/1/11
    “El presidente clandestino ha dicho que está por la salud, cuando su régimen mata de hambre a los parados y en el vientre de sus madres a los nacionales. Además de asesino es un cínico embustero y un gusano venenoso.”
    http://ecodiario.eleconomista.es/politica/noticias/2718154/01/11/Zapatero-No-hay-intencion-de-convertir-al-fumador-en-un-delincuente.html

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  3. Por eso se curaron en salud, imponiendo el "Estado de alarma", no les fuera a suceder como al gobierno Irlandés.

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  4. Solamente un pequeño detalle..... los controladores NO han dicho la última palabra. Al tiempo.

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  5. Estamos ya acostumbrados a que éste PSOE abra continuamente melones que luego se pudren. Este de la aviación ha sido uno mas, lo que pasa es que no creo que sea lo mas sensato desprestigiar, humillar e intentar destruirlo. Yo no pondría en practica el deporte nacional (la envidia) por lo que pueda cobrar un buen cirujano por cuidar de mi vida.

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  6. Excelente artículo; es una versión muy veraz e independiente de lo que ha sucedido entre AENA, Gobierno y controladores.

    Lamentablemente lo que viene ahora es la privatización y regalo de AENA (esa empresa pagada y erigida con los impuestos de todos nosotros) a empresas amigas de la cúpula política. Esas mismas empresas privadas que mañana sentarán a los políticos que ahora han facilitado la privatización en sus propios consejos de administración. Ya se sabe que los favores luego se pagan...

    Ahora que el modelo aeroportuario está ya totalmente reventado y no puede dar más de sí, nuestra brillante élite política ha apostado por repetir el mismo error con la red de AVE a todas la provincias. Obviamente también esto nos costará miles de millones a todos y nunca será tampoco rentable, pero el negocio lo harán los mismos de siempre.

    Más que reprobable es la actuación del señor Cándido Conde-Pumpido (Fiscal General del Estado) ante este asunto, reuniéndose con Zapatero el día anterior a la militarización para claudicar y autorizarla siendo ésta completamente ilegal. ¿Dónde está la separación de poderes en este mísero país? Si este hombre tuviera decencia o amor propio alguno, dimitiría mañana mismo. Pero obviamente hace tiempo que es un mero siervo.

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  7. Esto es una vergüenza y los culpables, somos el pueblo, que les dejamos hacer, por que miramos para otro lado, siempre y cuando no nos afecte a nosotros mismos.
    Este sector es el único que ha tenido el valor de enfrentarse a un poder que corrompía sus derechos laborales, a cualquiera que nos hubiesen hecho lo mismo, abríamos reaccionado igual o peor.
    Esta claro que el Gobierno, quiere que la sociedad mire, hacia los controladores, para tapar su incompetencia a la hora de enfrentarse a una crisis, que ni el mismísimo presidente del gobierno asumía, en un principio, vamos hombre, que nos traten como imbéciles, pero no lo somos, ¿ o si?, parece que algunos se tragan todo lo que les dicen, que pena dan, yo por si a caso no vuelo...

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  8. Muy interesante

    http://www.europapress.es/economia/noticia-aena-cerro-espacio-aereo-cuando-podian-operar-mas-50-vuelos-20110106114149.html

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  9. Es verdad, AENA vale 60.000 millones de Euros y quieren provatizar el 49% por 5.000. Una forma de subvencionar de forma encubierta al sector de la construcción.

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  10. Cándido Conde-Pumpido (Fiscal General del Estado)

    No es Fiscal General del Estado, es Fiscal General del Gobierno.

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