sábado, 19 de febrero de 2011

El extraño modelo organizativo del Estado Español (Segunda Parte)

Manuel Rincón
Dicho y hecho, el modelo, amparado por la Constitución comenzó a andar. Se había consagrado un modelo de Estado, sui generis, y mal pensado, pues para que este modelo funcione bien hace falta mucho dinero, del cual los políticos siempre están escasos y deseosos de sacar al pobre contribuyente. El político regional toma un gran protagonismo y cada vez se arroga más poderes, más beneficios y más prebendas, que de ser denunciadas en algún momento, las disimula para que sean tomadas como afrentas, no a su persona, si no a su propia Región.

Hay un hecho que ayudó en un primer momento a creer que el modelo podía funcionar siempre. Los fondos que nos enviaba entonces Bruselas y que como un bálsamo bienhechor propiciaron cotas de bienestar altas, que enseguida los políticos hicieron suyas y achacaron al sistema autonómico conseguido.

El tema de las lenguas vernáculas también fue otro punto de duras luchas, hasta que al final se cediese por parte del gobierno central en todas las pretensiones solicitadas, en los territorios que urgían en este espinoso tema. Y empezaron episodios, a veces parecidos a sainetes, con banderas, leyes, transferencias y disputas, que demostraban que se estaba implantando un sistema disgregador e ineficaz en muchos aspectos para el ciudadano, pese al alto coste del mismo.

Se daba además la paradoja, probablemente única en el mundo, de que no se podía nombrar a España, no era políticamente correcto, pues había que decir este País. Mostrar una bandera española era considerado casi como un delito, el Español ya no existía, era el Castellano la teórica lengua oficial. Estas curiosas derivas, que algún día se estudian seriamente, hicieron que el caso de este País sea singular y no comparable al resto de países, que aunque sean federales, sienten orgullo de sus señas de identidad, como son bandera y lengua, siendo ambas cosas muy respetadas por todos los ciudadanos, cuando aquí a veces se pisotean y se queman sin ningún miramiento.

Pero a medida que las transferencias se iban finalizando, se llegó a un estado desorganizado, partido, lleno de funciones duplicadas y de enfrentamientos y desvaríos. Un conglomerado tal, resulta en la práctica muy difícil de gobernar, y presenta a los ciudadanos serios problemas de identidad, y de aumento de los impuestos, sin apenas mejora de los servicios públicos.
Quien paga todo este tinglado es el ciudadano, que ha de alimentar a una voraz y enorme burocracia local y que costea todas las nuevas necesidades de los políticos y sus múltiples cargos, con sus impuestos.

El propio presidente del País, ha llegado a decir que el concepto de Nación es discutible, es decir no sabemos ni donde vivimos, ni cual puede ser al final la definición que se adopte, de un concepto tan básico como importante, para los que poblamos este Estado.
Realidad actual.

Este estado de cosas, se agrava con la economía que actualmente padecemos y la finalización de las ayudas europeas, por lo que los presupuestos se muestran siempre insuficientes para mantener tan complicado y costoso modelo autonómico.

La burocracia no se ha simplificado, los funcionarios han aumentado, las funciones se duplican o triplican, y el ciudadano no sale de su asombro al ver como los políticos se van instalando cómodamente en todo el nuevo entramado, con la clara intención de manejarlo a su antojo y utilizarlo en provecho propio, más que para bien de la ciudadanía.

El futuro del modelo de Estado.

Llegados a este punto y si queremos tomar un camino viable y coherente para el futuro de nuestro Estado, debemos de pensar que el estado autonómico actual, ha sido un primer paso en la transición, desde un estado autoritario y centralizado, hacia un nuevo modelo de estado, y que este modelo autonómico, ya está agotado totalmente y genera problemas estructurales cada vez mayores, así como costes que son más que preocupantes e inasumibles.

A mí se me antoja que todos estos desaguisados se deben de resolver por medio de una nueva organización, un estado federal de verdad, donde de una vez por todas se clarifiquen y resuelvan todos los puntos que hoy impiden que se funcione de una manera más optimizada. Sería el paso final para llegar a un modelo estable ya, por un largo periodo de tiempo.

La organización económica del nuevo modelo, que afecta al ciudadano, de manera brutal, debe de ser muy bien diseñada, para que este nuevo entorno sea eficaz y su rendimiento sea satisfactorio. Por tanto, cada estado federado debería de recaudar sus impuestos, cediendo una parte al gobierno central, para mantener los servicios comunes, y utilizando el resto para sus propios fines.

El modelo americano, donde en cualquier factura por ejemplo, tenemos detallado el impuesto estatal y el particular del estado, de tal forma que se sabe a donde va cada céntimo entregado, es perfectamente válido, pues cada estado federado controlaría en todo momento, su particular nivel de impuestos, de acuerdo con sus necesidades. El modelo fiscal español en estos momentos tiene muchas imperfecciones, que podrían resolverse por esa vía si las cosas se hacen con sensatez y prudencia.

Si esto se complementa con una ley que ponga techo a los déficits de cada estado federado, el modelo sería casi perfecto, para evitar crecimientos desaforados del gasto público, que como ocurre actualmente, se traducen en subidas continuadas de impuestos, sin que el ciudadano que paga los mismos, observe mejoras en consonancia con dichas subidas.

En mi opinión sería deseable, aunque es difícil pues los políticos locales se opondrán, conseguir reducir el número de los estados federados a un máximo de 8, pues así se reduce la carga funcionarial y se gana en eficiencia y cohesión territorial del Estado. Al mismo tiempo se optimizan los gastos.

Pero para que legalmente todo esto sea viable, habría que cambiar la Constitución, que se debe de ver, no como un texto inmutable, si no como un conjunto de reglas de convivencia, susceptibles de ser variadas para su mejora, en el trascurso del tiempo. En los puntos de organización del estado, la Constitución hoy en día está obsoleta y sobrepasada.
Es una tarea de todos y que a todos preocupa bastante, pero ojo a los políticos, no me cabe la menor duda que ante una perspectiva como la descrita, pretenderán aumentar su poder en detrimento de nuestras libertades.


"Las Autonomías en España, Primera Parte: El Dogma y el Tabú"

"Las Autonomías en España, Segunda Parte: del Tabú al Sentido Común


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15 comentarios:

  1. Imanol Azpicueta19 feb. 2011 10:26:00

    Estos dos artículos, me han gustado y nos invitan a encontrar de una vez por todas la solución a nuestro modelo de estado, ya que el actual es imposible de sostener. Me hubiera gustado encontrar alguna reflexión sobre el futuro de la Corona, ya que un estado federal es claramente presidencialista. Gracias por vuestras certeras opiniones.

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  2. Un aspecto relacionado con este tema y que no se ha abordado es el desigual reparto de competencias que se hace entre las administraciones autonómicas y la del Estado. Las peores, las mas laboriosas y a las que se asignan menos fondos van para el Estado y sus funcionarios.
    Las diferencias retributivas entre los funcionarios autonómicos y los estatales crecen año tras año....los primeros son cada vez mas y cobran cada vez mas, mientras que los funcionarios estatales cada vez somos menos ( este año bajaremos de 170.000 ¡para toda España!) y nuestros sueldos cada vez se acercan mas a la miseria tras mas de 30 años de congelaciones, recortes y ahora bajadas, soportando las cargas de trabajo mas grande y las peores instalaciones, con unas incompatibilidades que nos impiden buscar un segundo trabajo (que los políticos no tienen!!!) y teniendo que haber trasladado nuestra residencia a la otra punta del país... Y mientras estamos viendo en primera fila el despilfarro e ineptitud generalizada de nuestros colegas de las autonomías....

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  3. Lo siento, Sr. Rincón. Esperaba algo más de este su segundo artículo. Naturalmente, en dos artículos solo se puede hacer, en mi opinión, mas que un simple esbozo, una simple aproximación, de tan importante problema como es el de nuestro Estado Autonímico. Quizás es mi culpa: esperaba más, algo más sustancioso. En este segundo artículo pareciere que con lo que apunta se resolvería el problema. Yo no lo creo. Pienso que hay que hurgar más, mucho más, en las raíces. La causa de la causa es la causa del mal causado, decimos los juristas. Hay que desmantelar, primero, el mal causado y, luego, rehacer lo que haga falta. El resultado al que se ha llegado con las Autonomías es indignante. Si en algún determinado momento los dirigentes del Estado hubieran puesto los "congojos" sobre la mesa, en lugar de su "trasero" -dicho sea en lenguaje de argot y perdón por la ordinariez- equivalente a sus acomodaticias ambiciones políticas, ... "otro gallo cantaría". Y por ahí es por donde hay que empezar. Es mi humilde opinión.

    Saludos. Miguel.

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  4. José Miguel Orts Timoner19 feb. 2011 16:56:00

    Vale la pena reflexionar sobre qué está pasando en España para que nuestro peregrinar en común por el tiempo más que por la historia sea algo tan inestable, tan provisional, tan montado sobre el vacío... Sin valores compartidos, sin tradición asumida, sin héroes, sin conciencia de unidad... No somos los únicos aquejados de ese mal, pero aquí se nota más, tal vez por la celeridad de la transformación. Ese despiste colectivo se ha contagiado -no podía evitarse- a la manera de organizar la convivencia política y al estilo de las instituciones y los que las manejan. Manuel Rincón analiza y subraya las peculiaridades del "extraño modelo de Estado" que dicen que "nos hemos dado".

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  5. Manuel Rincón19 feb. 2011 17:19:00

    Nota del Autor
    Gracias Miguel. Siento no haber dado más de si. Es un tema complejo y vital para todos nosotros. La idea es en sucesivos artículos ir analizando en más profundidad, por partes lo que tenemos y lo que sería lógico implementar en el futuro. Pero no debemos extendernos en uno solo, en beneficio del resto de autores, que también aportan muchos ángulos de vista de los problemas. Espero nos sigas Miguel y comentes todas tus opiniones son importantes. Gracias por ello.

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  6. Interesante campaña que se ha montado a raiz de la aprobación de la ley sinde.

    http://www.nolesvotes.com/

    Creo que simpatiza con la tercera ola.

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  7. El estado de las autonomias, tal como es ahora, es una ruina insostenible, algunos ya lo vimos cuando se voto la constitucion, ahora es el momento de modificar la constitucion, ya que la actual empezo mal y en este momento es un desastre, que solo sirve para empobrecer al pais, estoy muy de acuerdo en que debemos pasar a un estado federal, pero ojo, que 8 estados federales todavia me parecen demasiados para un pais como España.

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  8. Sr. Rincón:

    Con todos mis respetos, pero el "siento no haber dado más de si" sería, en caso de hablar en primera, "siento no haber dado más de mí".

    Créame, no dudo en absoluto de la certeza de sus aseveraciones, pero algo más de esfuerzo gramatical sería bienvenido. Y se lo digo sin acritud.

    Un cordial saludo.

    PD. ¿Cuándo nos echamos a la calle?

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  9. Muchas gracias Sr. Rincón por su amable y considerada respuesta. Después de mandar mi comentario he pensado que podía haber pecado de impertinente porque, de seguro, se guardaba "algo" para futuros artículos. He estado a punto de comunicárselo pero me ha parecido abusar y he optado por esperar mejor ocasión, ya que es Vd. un articulista habitual.

    Antes de que se me olvide, permítame Sr. Pereitor -aunque no soy ningún erudito en gramática, ni en nada- expresarle mi discrepancia. Creo que en el ámbito coloquial es perfectamente admisible la expresión "no dar más de sí". No obstante, si dispone Vd. de argumentos constrasdados en contra, le quedaré muy agradecido si me los comunica.

    Para finalizar, Sr. Rincón, solo le diré que me "duele España" -como a Unamuno- desde mi adolescencia, en plena Dictadura Franquista. Emigré -siendo hijo de rico, terrateniente y hombre de grandes negocios- en busca de la anhelada democracia y de la JUSTICIA -sí, con mayúsculas-. Volví a España creyendo que, como jurista, debería luchar "in situ" por mis ideales. Vano y utópico intento.

    Le contaré una anécdota. Después de recibir, primero, una sórdida patada en el trasero del T. Supremo y, después, otra del T. Constitucional, en sus sucesivas Resoluciones a un Antejuicio -Querella- contra un Magistrado Juez de Madrid, por dos o tres, ya no recuerdo, supuestos delitos -muy claros y palmarios- en un determinado y sonado Sumario, decidí colgar la Toga y dedicarme a otros menesteres. Salí moralmente matrecho y escaldado, cual D. Quijote en su lucha con los Molinos de Viento.

    Por eso, por todo eso y muchas más historias, puros hechos constatables, creo que "esto" no tiene arreglo. ¡¡¡Öjala y me equivoque!!!

    Otra vez gracias por su atención. Afectuosos saludos. Miguel.

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  10. Manuel Rincón20 feb. 2011 9:10:00

    Gracias Miguel y perdón por tutearte. Es muy bueno que los lectores de esta WEB, conozcan casos como el tuyo, que lejos de desanimarnos, nos debe de producir un sentimiento de lucha por los ideales de justicia real para todos. Yo era hijo de familia modesta y estudiaba con becas. En los últimos tiempos de la dictadura luché por su terminación, con riesgo de ser detenido. Luché en la transición dentro de un determinado partido por la justicia social. Pero vi a loa políticos profesionales, como actúan y como mienten y como van a sus intereses. Abandoné la política y me dediqué a mi trabajo, que afortunadamente me permitió viajar por casi todo el mundo. He visto políticos mucho peores que los autóctonos, pero también mucho mejores y eso me anima a hacer lo que puedo, escribir, para tratar de mejorar a nuestros políticos, y que la justicia se de de manera independiente, que el ciudadano pueda ejercer control y que casos como el tuyo sean los menos.
    En mente como te digo tengo una serie de artículos, los primeros sobre la ley electoral, esa ley casi anti democrática, que obliga a votar listas cerradas. Espero ayuden estos modestos escritos, a todos a comprender lo que ocurre y actuar en consecuencia. Gracias por tus palabras de ánimo y un fuerte abrazo. Manuel

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  11. Aprecidado ex-togado Miguel:

    La expresión "no he dado más de sí", créame, es errónea. Imagínese diciendo "me aprecio a sí mismo". Sería en todo caso "me aprecio a mí mismo".

    Aplique lo mismo a la tercera persona y entonces sí tiene sentido: "Se aprecia a sí mismo", o "él no ha dado más de sí". Un tercero, en cambio, no puede decir "no has podido dar más de mí".

    No sé si me he explicado, pero es lo que me esneñaron en los 60-70 y, claro, no existía LOGSE. Insisto en que no hay acritud, simplemente ganas de mejora. Podemos mejorar nuestro lenguaje, igual que pretendemos mejorar este blog.

    Saludos.

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  12. Apreciado D. Arturo.

    Sin acritud, no entiendo la razón por la que entra en un blog que no le gusta. Parece masoquismo puro.

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  13. Apreciado Arturo: Siento seguir en desacuerdo contigo -espero que me aceptes el tuteo-, pese a tu amable respuesta que te agradezco mucho.

    Me alegra especialmente que en este blog podamos dirimir nuestras "batallitas" dialécticas aunque sea por un tema tan baladí como el que nos ocupa.

    Como yo soy de la última generación del "Examen de Estado" -ahí es nada! No sé si habrás oido Vd. hablar de él ¡Hace ya tantos años!- lo que pude aprender de Gramática lo tengo ya, inconscientemente, incomporado a mi acervo cultural (¿?) y, como no soy un experto en la materia, no dispongo de teoría para contradecirte. Por ello, he mirado los términos opalabras "aforismo", "sentencia", "dicho", "apotegma" y otros varios en los diccionarios -la RAE,el Mª. Moliner, el Casares y el Seco-. Ninguno aclara el asunto con rotundidad pero de ellos deduzco que nuestra polémica fracesita bien pudiera tratarse, como yo entiendo, de un mero aforismo, dicho, sentencia o máxima, perfectamente admitido como propio de un uso "vulgar" -no académico, culto o serio- del lenguaje y admitido, por ende, en el ámbito coloquial. Tu interpretación, sin fundamento constatado, mi apreciado "cocomentarista", en apariencia coherente y tigurosa, me parece maximalista y llevar el asunto a su extremo. Soy de los que opinan que "las cosas no son absolutamente cuadradas ni redondas" hasta que no se demuestren.

    En todo caso, como "no siento cátedra" -otro aforismo, dicho, máxima, frase hecha, etc., etc., que confío me aceptes-, quedo a la espera
    de tu respuesta, eso sí, "adecuadamente constatada" -queda claro que se trata de una amistosa ironía-. Cuando lleguemos a un acuerdo, lo celebraremos, en compañía del Sr. Rincón, si acepta, con unos cuantos "wiskises" u lo que sea.

    Saludos. Miguel.

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  14. Att. Sr. RINCÓN.-

    Solo unas líneas para agradecerte, ante todo, tu "Dúplica".

    No es el caso ni la oportunidad de exponer aquí, en público y por mero pudor, nuestras experiencias vitales personales. Por diversas razones -casi nunca por simple turismo- yo también he recorrido medio mundo y la mitad del otro medio. Y he visto y conocido mucho del ser humano "universal". He vivido múltiples experiencias; algunas muy felices y, otras, bastante tremendas. Nada es bueno ni malo, absolutamente. Hay de todo, como en Botica, en cualquier lugar del mundo. En el mundo anglosajón, pionero en la implantación de la DEMOCRACIA en el mundo, un buen día presencié, en el centro de Londres, una manifestación antivietnan, que me dejó impresionado por su civismo; más tarde, en otros paises del mismo signo, también pude presenciar y conocer otros hechos mucho menos admirables. De los demás, ni te cuento. Por eso ..., por eso ... he llegado a la decepción y a la desesperanza. En España, por las absurdas ideologías y pésimo comportamiento de los Políticos del "Estado" y, de otra parte, por el palurdo provincianismo de los añejos nacionalismos -no menos absurdos en pleno siglo XXI!!!-. Todos con sus torticeras y falaces manipulaciones y postergación de los intereses de los ciudadanos -individualmente considerados-, en detrimento de su educación, evolución cultural y bienestar económico. Y,en suma, en lo concerniente a la sociedad en general, con su absoluta falta de respeto a las Instituciones, creadas solo mirando a su propio beneficio, impidiendo, con la interposición de los necesarios obstáculos, la imprescindible participación en las mismas de los ciudadanos. Ningún español puede, personalmente, presentar una querella, denuncia o cualquier clase de reclamación contra el Presidente del Gobierno. Inadmisible!!! Eso, claro, al margen de la inexistente separación de Poderes.

    Y en cuanto se refiere al mundo global, ya veremos ... Ya veremos qué acaba pasando con las encontradas e imposibles de conciliar -por razón de su respectiva, particular, muy peculiar y disimil indiosincrasia- diversas civilizaciones en liza, sustentadas en ideologías absolutamente dispares, esas por las que nuestro inefable Presidente suspira y con las que promueve su imposible Alianza. ¡¡¡Qué desconocimiento!!! ¿Quién le habrá asesorado? Seguro que el asesor no conoce el Corán ni ha convivido -¿Acaso ha conocido, siquiera, a alguno de cerca?-con los musulmanes. Y, para colmo, algunos de estos paises -Irán, Vietnan del Norte, etc.- ya disponen de su arsenal atómico.

    En fin, perdona. Había dicho unas líneas y ...

    Me gustaría, si te es posible, tener un encuentro contigo. Te intuyo una personalidad muy interesante. En La Tercera Ola te pueden, pienso, proporcionar mi e-mail, si lo consideras oportuno.

    En cualquier caso, gracias, otra vez. Saludos. Miguel.

    ResponderEliminar
  15. Miguel:

    Pon aquí tu correo.

    No lo puedo encontrar de otra manera.

    Gracias.

    MR

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