sábado, 7 de mayo de 2011

Una parodia de Tribunal Constitucional

Juan Manuel Blanco
La reciente sentencia sobre la coalición electoral “Bildu” ha vuelto a avivar las sospechas sobre la severa politización del Tribunal Constitucional, su manejo por parte de los partidos y, como consecuencia, la falta de separación de poderes en la democracia española. Siguiendo la rutina acostumbrada en este tribunal, incluso aparentando una conducta sana y normal ante la opinión pública, casi todos los magistrados (diez entre once) parecieron prestar más atención a acatar la disciplina de voto del partido que los nombró que a emitir un dictamen serio, riguroso y objetivo acerca de la materia jurídica sobre la que eran preguntados.

No voy a entrar en el fondo de la decisión. Carezco de formación jurídica suficiente para determinar si las pruebas aportadas sobre la relación de la susodicha coalición con ETA eran suficientes o, por el contrario, no bastaban para prohibir su concurrencia a las próximas elecciones. Pero todos sabemos que la validez o no de las pruebas de cargo es un asunto sobre el que los jueces imparciales intentan actuar con objetividad y el derecho posee suficiente doctrina. Por ello, cuando todos los miembros del Tribunal Constitucional nombrados por el PP han considerado que las pruebas eran suficientes mientras que todos (menos uno) los nombrados por el PSOE han determinado que no lo eran (y este voto por bloques ha venido verificandose a lo largo de los años en asuntos sobre los que los dos partidos mayoritarios se encontraban en desacuerdo), el ciudadano medio tiene motivos fundados para sospechar que una buena parte de las sentencias que emanan del alto tribunal puede depender mucho más del criterio de los partidos y de su correlación de fuerzas que de la aplicación estricta, ecuánime y objetiva de la ley.

Dicho de otra manera, las sentencias que el Tribunal Constitucional viene emitiendo durante estos años, reflejarían más bien los intereses de los partidos políticos mayoritarios, ofreciendonos poca información sobre si las leyes aprobadas por el Parlamento se ajustaban realmente a la Constitución o no se ajustaban. Y estos fenómenos poseen tal gravedad, que pueden conducir a una quiebra de la confianza que los ciudadanos tienen en las instituciones y a una sensación generalizada de inseguridad jurídica.

Dado que, de facto, los miembros del Tribunal Constitucional son nombrados a través de cuotas por los partidos políticos, hay quien ha querido ver en este alto tribunal un simple mecanismo por el que los partidos mayoritarios eludirían o esquivarían aquellas sentencias del Tribunal Supremo que resultan perjudiciales para sus intereses. Es cierto que los partidos ejercen una cierta influencia sobre la judicatura a través de las llamadas asociaciones judiciales, pero este dominio no es comparable al que poseen sobre el Tribunal Constitucional. La experiencia suele apuntar a que, en los asuntos de fuerte calado político, cuando los dos partidos se ponen de acuerdo, el Constitucional vota por unanimidad. Si están en desacuerdo, generalmente gana el partido que está en el gobierno pues, a la larga, llega a tener un número mayor de magistados en su órbita. Además, siguiendo los intereses de los partidos, una sentencia puede demorarse varios años o, como en el presente caso, decidirse en 24 horas.

Sin embargo, lo que resulta más misterioso y difícil de comprender es el mecanismo por el que se mantiene la disciplina de voto dentro del Tribunal Constitucional. En concreto ¿qué podría llevar a unas personas con prestigio profesional, la mayoría en edad de jubilación, a acatar las consignas de los partidos en lugar de actuar siguiendo su conciencia, saber y entender? Los mecanismos de disciplina de voto son fácilmente comprensibles en el caso del Congreso de los Diputados: la mayor parte de los diputados son políticos profesionales, con edades relativamente jóvenes, careciendo de una alternativa profesional mejor que la política. Deben sus privilegios al hecho de haber sido incluidos en una lista electoral. Votar según su criterio, y en contra de las directrices de su partido, implicaría ser expulsados del partido y no volver a las listas, con una importante pérdida de rentas y gran deterioro de su futuro profesional. Pero los miembros del Tribunal Constitucional son profesores universitarios, jueces o abogados de prestigio con una media de edad de unos 68 años. No deberían estar demasiado preocupados por su futuro profesional: pueden reincorporarse a la universidad, a la judicatura, a un bufete de abogados o, en la mayor parte de los casos, cobrar la pensión de jubilación. Y no hay nada que indique que su nivel de honradez sea distinto al del ciudadanos medio.

Existe una hipótesis más sutil aunque también resulta más decepcionante en lo que se refiere a la posibilidad de reformar las instituciones. En concreto, algunos teóricos han descrito un fenómeno conocido como “el problema de la acción colectiva” por el que ciertas normas de comportamiento, positivas o negativas, tienden a asentarse y a reforzarse creando una fuerte inercia. Los individuos interactuarían de tal manera, que un sujeto tendería a comportarse según espera que lo hagan los demás. Así, un individuo tendría incentivos a actuar de forma limpia y recta cuando espera que los demás lo hagan así pero algo le impulsaría a actuar de manera torticera si espera que el resto de los sujetos va a comportarse con poca limpieza.

Algunos investigadores llegaron a observar que, en países donde impera la corrupción, incluso las personas más honradas y aquellas que más detestan este tipo de conductas tienden también a pagar sobornos o a cobrarlos. Y el motivo es sencillo: en un entorno en el que todo el mundo actúa de forma corrupta, los costes de hacerlo de forma honrada son enormes y los beneficios a corto plazo muy pocos: probablemente sería imposible abrir o hacer funcionar un negocio o tener acceso a gran parte de los servicios sin pagar un soborno. Y esto ocurre aunque todos consideren que la corrupción es algo reprobable y muy negativo para la colectividad.

El contrario también es cierto: donde todos actúan honradamente, ser corrupto es lo que puede acarrear importantes costes. Es decir, cuando se ha instaurado y generalizado un determinado tipo de comportamiento, existen mecanismos que lo refuerzan creando una poderosa inercia. De este modo, las reformas parciales que intentan reducir la corrupción en países donde ésta tiene especial incidencia tienden a fracasar pues no logran cambiar las expectativas de los sujetos con respecto a la conducta de los demás.

Volviendo al Tribunal Constitucional, una vez que los partidos políticos han logrado a través del tiempo que se instaure un tipo de comportamiento partidista por parte de los magistrados, éste tiende a reforzarse y a asentarse de manera que una conducta neutral y objetiva implicaría un coste importante para un miembro individual. No sólo es poco probable que cambie el resultado final sino que seguramente sería señalado con el dedo por el partido que lo nombró y por sus compañeros como traidor. Es posible que todos los miembros (o al menos una parte de ellos) rechacen en su interior esta conducta partidista y la consideren perjudicial en términos generales pero se verían impulsados a él por el comportamiento del resto. Así, las expectativas se van asentando ya que todos tenderían a actuar de manera partidista precisamente porque ese es el comportamiento que esperan de los demás, creándose un círculo vicioso. Esto explicaría que en otros países donde los altos tribunales actúan con objetividad, y este comportamiento se ha generalizado permeando las expectativas de todos, quienes incurrirían en fuertes costes personales serían aquellos que intentasen actuar de manera partidista.

La conclusión de este argumento basado en el “problema de la acción coletiva” es triste pues implica que, una vez que se ha generalizado el comportamiento incorrecto y ha calado en las expectativas de la gente, no es posible cambiar las cosas con reformas limitadas o meramente cosméticas. Son necesarias reformas radicales, que sean capaces de cambiar las expectativas de los agentes actuantes con respecto al comportamiento del resto, venciendo el fuerte efecto de persistencia que provocan estos fenómenos.

Una vez viciada, es muy difícil enderezar una institución. Sería probablemente más eficaz abolir este Tribunal Constitucional, nombrado a cuotas por los partidos, con tan tremendas inercias y tan penoso historial de apaños y componendas. Sus funciones deberían traspasarse a una sala del Tribunal Supremo especializada en conflictos constitucionales, acompañando esta medida de otra adecuada reforma de la justicia. Y es que un país no puede sobrevivir mucho tiempo con tan grave quiebra de la confianza que los ciudadanos deben tener en las instituciones.

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26 comentarios:

  1. Imanol Azpicueta7 may. 2011 9:39:00

    El mal reside en la no separación de poderes. De esta manera el poder judicial se encuentra supeeditado al político (magistrados progresistas, conservadores, etc) y esta supeditación invalida sus sentencias desde mi punto de vista. El mecanismo en este caso estuvo claro. Presión del PNV al Presidente y este resuelve el tema con los votos de los magistrados puestos por el partido. Más propio de una dictadura que de un país democrático +D

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  2. Lo peor de todo esto es que cada vez esta mas claro que la solución de este pais no esta ya en las hurnas.Da igual a quien votemos todos han aceptado el uso de la fuerza y han dejado de lado la razon y el derecho,las instituciones ya estan corrompidas y solo" que hay de lo mio".La sociedad sabe que una cosa es lo que dice la ley y otra que es lo que hay que hacer.Han pasado muchas cosas en este pais,el robo continuado,las subenciones para proyectos que no existen,la forma de recoger dinero los partidos,los sindicatos,los de la ceja,el expolio economico al que nos estan sometiendo.pero ahora nos han dicho que nuestras vidas les importan un carajo,que piensan seguir usando la fuerza y que doblaran las leyes en nuestra contra.Necesitan nuestro dinero para tener poder y ese poder lo usan contra nosotros ,creo que este ya es el punto final, sin experanzas por elP.P porque si el sistema le ha funcionado al PSOE,es que debe ser un buen sistema.Nos tiene prisioneros de sus normas,de sus sentencias.Despues de lo de BILDU jamas se podra hablar de democracia en este pais.O luchamos contra el sistema o el sistema acaba con todos nosotros

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  3. ¡¡ Que vergüenza, que vergüenza y de vergüenza !!

    Por culpa del Tribunal Constitucional ha hecho que los ciudadanos hayamos perdido la poca esperanza que nos quedaba en la justicia, y menos con algunos políticos. El voto defínitivo que podía haber cambiado la historia creo que ha sido del magistrado Pascual Sala.(PSOE)
    La vida les pasará factura por esta tropelía.¿Como pueden vivir tan tranqilos ignorando a tantos inocentes victimas del terrorismo ?

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  4. Es decir, la ciudadanía pone los muertos y PPSOE pone a ETA (con la anuencia del TC)

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  5. SI EL SUPREMO NO ES "SUPREMO", QUE LO CAMBIEN DE NOMBRE, SI NO HAY SEPARACION DE PODERES, NO HAY DEMOCRACIA, NI MAS NI MENOS. ESTO ES UNA PARTITOCRACIA NACIONALISTA SEPARATISTA. ADIOS ESPAÑA.

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. Qué puede ser más injusto y contradictorio, que una mitad de los jueces de este tribunal lo vea negro, y la otra mitad más uno lo vea blanco. ¿Es que la Ley depende del gusto de cada uno?

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  8. En cuanto en un país, muchos casos y asuntos para ganarlos, se debe de llegar al Tribunal de Derechos Humanos y fuera de las fronteras de España, hace pensar que existe una manipulación política. Y esto ocurre ya hace varios años, que cuestiones que son verdaderamente justas, han de ser juzgadas fuera de España para conseguir esa razón que aquí aún a sabiendas, se deniega en la mayoría de los casos.

    Yo también estoy muy indignado y dolido por ver hasta donde puede llegar un Gobierno, para no perder lo poco o nada que le queda. Y les da igual que sea con nacionalistas, con terroristas o con quien sea. Lo único que quieren es gobernar y asegurarse su sitio y su poder.

    Es como mínimo vergonzoso y peor aún cuando se ve claramente que un tribunal que debiera ser totalmente apolítico, sigue las directrices de un partido.

    Mayor Oreja no se equivocó, aunque no existan pruebas plausibles, que pudieran aparecer en caso de que un tránsfuga desleal se fuera de la lengua. O la misma ETA o el mismo Partido Nacionalista Vasco.

    Y todavía me faltan los verdaderos responsables del 11M y los verdaderos autores materiales, que eso forma parte de la historia negra de España y sería tan doloroso para nuestra democracia, que casi prefiero no saber esa verdad y olvidar pasando página o corriendo un túpido velo.

    Saludos.

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  9. No se va apodervivir en este pais,nos usan para quitarnos el dinero y con nuestro dinero tienen el poder¿como pagar a unos jueces?que comen de nuestro dinero y siguen sus interese.Creo que este debe ser el punto final.O acabamos con este sistema o el sistema acaba con nosotros.Cada uno desde su sitio debe acabar con el sistema

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  10. Yo tampoco se si la coalición ha dado pruebas suficientes de que no es ETA camuflada. Van a tener muchos votos. Democráticamente deben de estar en EUSKADI, donde con facilidad van a sacar un 25% del total de los votos. Esto es lo que el PNV desea para que en la próxima legislatura pueda entrar de nuevo en coalición con SORTU. Democráticamente es lícito. Lo malo de este caso es la politización de la justicia. Las víctimas lo van a pasar mal, eso también es cierto. Y no olvidemos que ETA aún no ha terminado. Extorsiona, tiene armas y en cualquier momento puede dar una campanada. Situación difícil

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  11. Todavía no he podido leer la Sentencia del T.C. Tampoco he leído la del T.S. Por ello, aún no tengo opinión personal fundada al respecto. Solo ayer oí en una TV. a un colega referirse a los Hechos Probados declarados por el Supremo y, según decía, ahora ¿indebidamente? alterados o anulados por el Constitucional.

    En todo caso, reiterar que "esto", todo "esto", es una verguenza no deja de ser una simple estupidez. Es algo más, mucho más.

    No voy a explayar aquí mi propia experiencia en estas lides jurisdiccionales para no caer en una indeseada personalización. Solo diré que cuando no es la politización, es el corporativismo, o la mera ignoracia, desidia o falta de preparación de muchos de nuestros Jueces y Magistrados. No digo "todos" porque siempre y en todo hay honrosas excepciones. Por cierto: ¿Ha oido alguien de Vdes. alguna opinión autorizada emanada del Consejo General de la Abogacía o de algún Colegio de Abogados ...? Quizás todavía es pronto; estarán estudiando el sunto ... ¡¡¡Manda hue ...!!!

    La JUSTICIA ¿Pura utopía? Personalmente así lo afirmo. Cuando lo descubrí, colgué mi Toga en el armario.

    Acabo de ver al Sr. Rubalcaba en la tele. Ayer o anteayer ví al docto D. José Blanco haciendo sus guasas. ¿Es posible que se crean las sandeces que dicen? ¿Cómo han podido llegar a ser tan necios?

    Para terminar. Refiere Vd. Sr. Blanco el "problema de la acción colectiva". Tema interesante, sin duda, que bien merecería un largo análisis. Solo diré aquí que puede que sea cierto y explicable en esta sociedad de consumo sin principios ni valores. En todo caso, inadmisible. TAnto más en personalidades en "edad de jubiliación" y sin problemas de futuro. No puedo comprenderlo.

    Saludos. Miguel Palacios.

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  12. Dado que el TC vota habitualmente en el mismo sentido que el Congreso, dado que éste vota lo que manda los cuatro "jefes políticos de los partidos", pues ganaríamos tiempo, dinero y disquisiciones absurdas si prescindimos de Congreso y TC.
    Necesitamos cambiar nuestro sistema político y el PP no está por ello, simplemente aspira a sustituir a los otros y a mantener este sistema corrupto que les proporciona tanto poder y dinero.
    Deberíamos tomar iniciativas, como ponermos un lazo negro, por la muerte de este país, es decir, por nosotros. Algunos nos sentimos avergonzados y humillados.

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  13. Hace más daño a la sociedad un mal juez que un peligroso delincuente. (Alguien lo dijo)

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  14. Estos "señores" que nos gobiernan son una auténtica vergüenza o como en una página que encontré los llaman por su verdadero nombre: Unos cerdos. ¡Qué poco les importa el país! Qué poco les importa la moral! ¡Qué poco hombres que son! Con tal de detentar el poder pueden vender a su madre.
    http://sites.google.com/site/tsorosenlasletras/obligacion-moral

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  15. En q país tan encanallado se ha convertido España. Ni siquiera los garantes de las leyes defienden las mismas.
    Son todos unos sinverguenzas y los españoles unos idiotas por permitir q les gobiernen estos traidores! Da ganas de irse y no volver nunca +.

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  16. "No me cabe duda que el Tribunal Constitucional permitirá a Bildu presentarse a las elecciones tras hablar con el Gobierno y el PSOE"

    Esto lo ha dicho Iñigo Urkullu y son palabras que han pasado desapercibidas. Nunca un político lo había dejado tan cristalinamente claro. Ya no se molestan ni en disimular.

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  17. En USA a los jueces del supremo (que además hace las veces de constitucional) son nombrados con caracter vitalicio. Una vez nombrados no deben nada a quien los nombró, ni cesan su cargo cuando quien cesa les nombró, ni el supremo es una extensión del parlamento (se renuevan a medida que mueren o dimiten),...

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  18. Toda sociedad en la cual no esté establecida la garantía de los derechos, ni determinada la separación de los poderes, carece de Constitución.

    Artículo 16 - Declaración de los derechos del hombre y el del ciudadano de 1789

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  19. El Tribunal Constitucional nos acaba de humillar a los españoles y tambien ha humillado a todos los policias franceses en Francia.El Tribunal Constitucional está deslegitimado y no tiene ya legitimidad para seguir como poder judicial politizado y socializado por el PSOE.Es más,el Consejo General del Poder Judicial deberia cesar inmediatamente y expulsar de la carrera judicial a los 6 jueces socialistas del Tribunal Constitucional que han legalizado al partido terrorista Bildu,y el Consejo General del Poder Judicial deberia tambien inhabilitar al juez socialista Bermudez de la Audiencia Nacional por liberar al terrorista Antonio Troitiño.¡Qué verguenza de país que es España!

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  20. Si, este tribunal, esta formado por incompetentes y sin ideas, ya que únicamente obedecen a su amo, y no defienden, ni a la Constitución Española, (creo que no saben lo que es), ni a los españoles.
    Seria mejor que desapareciera, y dejaran de pagar a los individuos que forman el TC.

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  21. Esta clarisimo que el TC es un grupo de mercenarios que estan a las ordenes de los que les pagan, la cuestion es que los que les pagan lo hacen con nuestro dinero, o sea el dinero que sale de los impuestos, o sea de la fuerza del trabajo, o sea nos expolian para conseguir llevar a efecto todas las barbaridades que estamos viviendo, y mientras tanto, venga otra de gambas.

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  22. ¿Tendrá ETA cogidos por los "cataplines" a Zapatero, a todo su gobierno y a todo el partido socialista?......... 11M ..........Podría dar esto respuesta a tanta sumisión a los de las pistolas.......

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  23. Si luchamos por las libertades y democracia, no debemos de aceptar decisiones de tribunales politizados, que no actuan según Derecho. Un punto clave de la Democracia es la separación de poderes, que no se da de ninguna forma dentro de la podredumbre actual del estado de derecho español.

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  24. Tenemos lo que nos merecemos.
    Si tenemos una m de politicos...
    ¿No será que somos una m de ciudadanos?

    Javier Husarez

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  25. Consentimos todos los días esta farsa, aunque antes era evidente para pocos y ahora manifiesta para todos.

    Pero no es solo una patraña un Tribunal, sino nuestra condescendencia patética hacia todo lo que nos incumbe...

    Ni una responsabilidad financiera, los políticos como si nada siguen pidiendo el voto, los medios siguen aplaudiendo y los ciudadanos, jajajajaja ¿hay algún ciudadano en el rebaño...?

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  26. BUENO, SI ESTO del terremotillo de Lorca, sobre todo viendo la cara de lela que se le quedo a la delfina Chacon, NO ES APARECER DIOS EN MEDIO DEL PRECIPICIO ECONOMICO, POLITICO, Y SOCIAL DE ESTA ESPAÑA ANTICRISTIANA Y DESCOJONADA, EN PLENA FARSA ELECTORAL, PUES....

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