martes, 1 de febrero de 2011

La crisis perpetua

Javier Benegas [Elconfidencial.com]
Nueva columna de Javier Benegas en Elconfidencial.com, bajo el título "La crisis perpetua". Por su interés, reproducimos la misma en La Tercera Ola.

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La crisis perpetua
Javier Benegas - [enlace directo al artículo en Elconfidencial.com]
Los numerosos y acuciantes problemas de España son puestos de relieve mediante el goteo controlado de la información y su posterior disección por renombrados periodistas económicos; casi todos ellos atrapados, de una forma u otra, en la red del interés particular, la militancia política y, en última instancia, los prejuicios ideológicos y culturales. Al margen de estas sutiles diferencias, el protagonismo de estas nuevas y rutilantes estrellas ha dado lugar a un emergente pensamiento único en el que una versión simplista de la Economía ha pasado a ser el centro del universo. Sus leyes se han convertido en el medio y el fin; la causa y la consecuencia.

Dentro de esta nueva visión cosmológica, no hay lugar para las reformas que desborden el ámbito de lo puramente "económico". Esta Economía lo es todo y son sus leyes las que, en definitiva, gobiernan el mundo; las que erigen y derriban los sistemas políticos, las naciones, los continentes y las civilizaciones. Ante este dios tronante, nos dicen los nuevos adivinos, sólo cabe adaptarse a sus ciclos y aceptar con resignación los estragos de las devastadoras crisis que, para castigo de nuestros pecados, caen sobre nosotros como ángeles vengadores. Una vez quedamos hipnotizados por esta abrumadora visión, nuestra voluntad individual desaparece.

Una crisis de origen político, no económico

Pero todo este embrollo no es más que un entretenimiento que el sistema fomenta con el fin de distraer nuestra atención. Porque lo cierto es que no es esa exógena Economía sino la letal combinación del interés y la cobardía de los políticos profesionales y los más influyentes ciudadanos lo que está llevando a nuestra sociedad al borde del abismo. Y, éstos, no sólo se niegan a reformar el sistema político sino que se han convertido en sus adoradores y más fieles servidores, al amparo, ahora, de la teoría del omnipotente dios económico.

Esta azarosa crisis, cuyo punto de partida fue el mitológico Estado de bienestar y cuyo horizonte final es el previsible y pavoroso empobrecimiento colectivo, no es fruto del azar ni de la concatenación de desastres fortuitos sino que, más allá de los avariciosos especuladores, es el resultado de la corrupción del poder político y de sus instituciones. Pues son precisamente las decisiones políticas –es decir, las de los seres humanos y no la ira de los dioses– las que han terminado por convertir la Economía en un grave problema para la mayoría y no en un medio para el progreso. La corrupción, el tráfico de influencias y los favores políticos, y su terrible derivada: la compulsiva planificación de unos gobiernos al servicio de sí mismos y de sus allegados, han hecho desaparecer la delgada línea que separaba lo público de lo privado, llevando a la sociedad al desastre al interferir en todos los órdenes de la vida, en beneficio de unos pocos.

el paso previo ha sido dar por bueno que la política se convirtiera en una herramienta de ingeniería social al servicio del “bien del Estado” y “en beneficio de la sociedad”

Son las decisiones de un reducido número de hombres y mujeres, con la inestimable ayuda de nuestra complicidad, las que escriben el guión de la Historia. Y es la connivencia entre los políticos y los grandes agentes económicos, previa exclusión de los ciudadanos comunes, lo que genera las crisis. No existe un dios tronante por encima de nuestras cabezas que nos empuje irremediablemente a tomar el camino equivocado. Muy al contrario, lo que está sucediendo es el resultado lógico y previsible de decisiones particulares de personajes que han renunciado no ya a defender el bienestar general, sino al propio sentido común en favor de sus intereses a corto plazo.


Ideología y hooliganismo a cambio de racionalidad

Llegados a este punto, es importante entender que, para que la economía haya terminado en manos de unas minorías, el paso previo ha sido dar por bueno que la política se convirtiera en una herramienta de ingeniería social al servicio del “bien del Estado” y “en beneficio de la sociedad”. Este es el quid de la cuestión, la piedra angular sobre la que se ha proyectado un mundo feliz, habitado por seres despreocupados y relativistas. La irresistible posibilidad de imponer nuestra ideología mediante el acceso al poder político, antes mediante la fuerza y hoy mediante el voto, y transformar el entorno para ahorrarnos padecimientos ha sido el punto de partida hacia el desastre.

Pensar que es posible generar estructuras de poder que, pasando por encima de los individuos, obren el milagro de satisfacer demandas sociales que tienden a infinito con recursos que desgraciadamente son finitos, no se sostiene racionalmente

Ese irracional deseo de vivir en la absoluta seguridad ha reducido el combate político e ideológico a la imposición de una visión sobre otra; es decir, al triunfo de unos intereses en detrimento de otros. Y en el fragor de esta batalla, en un momento dado, la racionalidad desapareció. Conforme la lucha se hizo más intensa, dimos más y más poder a quienes debían ganar en nuestro nombre. En consecuencia, la política terminó por escapar de nuestro control. Y el poder político, libre de cualquier atadura, ha terminado por servirse a sí mismo, quedando los ciudadanos a su merced.

La creencia de que renunciando a nuestra responsabilidad individual y sumándonos a un grupo o facción ideológica podíamos generar un poder con el que someter un entorno hostil a nuestra conveniencia, nos ha impedido advertir el peligro: la pérdida de libertad y nuestro propio sometimiento. Pues nosotros somos ese entorno y ahora estamos pagando el precio de nuestra equivocación.

En conclusión, la instrumentalización política del interés general mediante ideologías edulcoradas -a estas alturas, el signo ya es lo de menos- y propagadas como promesas de un mundo feliz es una trampa letal. Pensar que es posible generar estructuras de poder que, pasando por encima de los individuos, obren el milagro de satisfacer demandas sociales que tienden a infinito con recursos que desgraciadamente son finitos, no se sostiene racionalmente. Y mientras no nos demos cuenta de este terrible error y, en consecuencia, no se produzca un cambio de mentalidad en cada uno de nosotros, no podremos pensar siquiera en empezar a revertir la situación. Dentro de la actual visión colectiva no hay salida; la crisis será perpetua y, generación tras generación, seguiremos atrapados en un ciclo infinito de curvas ascendentes y descendentes que desembocarán tarde o temprano en una profunda depresión de la que ya no será posible escapar.

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14 comentarios:

  1. El primer paso para acabar con esta esto es no votar y si no se dan por aludidos, no pagar

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  2. ¿Ayudas?
    ¡¡¡Despertad!!!!
    ¿Que tipo de ayudas concede un parásito?
    ¿Que tipo de gente pide estas ayudas?
    ¿Que tipo de ingenuo defiende a estos parásitos?
    Si no despertais con la que esta cayendo, cabe la posibilidad de que no esteis dormidos.
    ¡¡¡Pensad!!!

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  3. Gracias Javier por esta excelente visión de la realidad cotidiana, que aún no es entendida por muchos conciudadanos.

    El establecimiento de leyes y de privilegios por parte de un reducido número de personas, que se amparan en lo que denominan "democracia", para justificar todos sus actos, para los cuales prácticamente no contamos, no ocurre solo en nuestro País. Es un fenómeno más bien universalizado. No obstante aquí es mucho más virulento que en el resto de Europa.

    El destino que nos espera por este camino, tal como nos dice Javier, es pavoroso. Empobrecimiento generalizado hasta niveles impensables, limitaciones cada vez mayores a las libertades personales, politización de todas las actividades.

    Los servidores de este sistema saben que tendrán seguros unos privilegios, inalcanzables para la mayoría del los ciudadanos normales. Y ellos cuidarán muy mucho de no perderos.

    Nuestro deber es en una primera fase dar a conocer esta situación al gran público, para que se deje de ver telebasura, fomentada por el poder, y reflexione sobre estos temas.

    Una vez concienciados, la segunda fase es entre todos tratar de buscar soluciones eficaces, para poder conducir al poder político, hacia un control por parte de los ciudadanos, en los que reside la soberanía.

    Es difícil pero debemos intentarlo por nuestro propio bien y el de futuras generaciones.

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  4. Lo curioso del problema es que el individuo cuando piensa como tal es bastante lógico y responsable.
    No sucede lo mismo cuando cuando decide desde el punto de vista de la manada a la cual pertenece.

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  5. Comentario de los foros LD1 feb. 2011 9:37:00

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    ...
    Que la humanidad no tenga suficiente experiencia con lo que ocurre y viene, no es motivo de angustia, porque lo que existe actualmente es un desastre (más o menos según casos, naciones o gente). Tampoco es cierto que no se sepa lo que hay que hacer en lo sucesivo. En nuestro milenio, millones de personas están superdotadas por la propia vida social para hacerse cargo de los asuntos públicos sin necesidad de parásitos o mafias político-económicas. El género humano no estaría aquí sin las grandes revoluciones históricas que nos han traído hasta donde estamos para bien y para mal. Además, los hechos demuestran desde al menos 2007, que el sistema productivo mundial (el llamado capitalismo), es decir, el mecanismo económico mediante el cual hasta ahora vivía la mayoría de los seres humanos, está desaparecido o hecho añicos y jamás en la historia volverá a funcionar bajo la tiranía o la exclusividad particular. Lo hará sobre la base de las necesidades humanas generales.
    Los escombros del sistema cada día van a más, junto a toda su procesión de crímenes y mentiras, y los terribles efectos de esta debacle sin parangón desde Roma, .perjudican por momentos más y más a la sociedad, Todo lo bueno que haya erigido este modelo social será aprovechado por los seres humanos y todo lo malo será desechado por inservible o perjudicial. La única forma democrática y justa que conoce la humanidad para salir del trance vigente, es preguntar a cada uno de los ciudadanos por todo aquello que afecte a su propia vida, ninguna otra cosa le vale y además es muy sencillo con las tecnologías actuales. Lo mismo que el montaje económico venidero se limitará a organizarse apropiadamente en la nueva sociedad verdaderamente humana. Pasarán años o tal vez décadas pero el destino de la especie está sellado así, si no perece en el intento. Y cuanto más se aleje de esa meta el pensamiento hecho público, más cerca estará y será del deplorable enemigo.
    Además de llegar a entenderlo perfectamente, la parte más preparada del pueblo, elegida por la ciudadanía en el foro público de la Ciudad, lo tendrá que poner todo nuevamente en marcha de acuerdo con la mayoría de la sociedad. Los patriotas mundiales están ya hoy, necesariamente, a la altura en que la historia humana los ha situado, que es decir, a la altura de las circunstancias revolucionarias de la misma. El trabajo previo y cómo prospera, lo ve en directo el mundo entero en algunas naciones, y consiste en arrancar el poder público a los egoístas e incapaces. Los nacionales de cada país alcanzarán sus objetivos con fases y ritmos cada vez más convergentes.

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  6. Con estas reglas del juego preestablecidas, ¿Como se arranca el poder público a los egoistas e incapaces que nos gobiernan?

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  7. Estoy completamente de acuerdo con ustedes, con el hecho de no publicar los comentarios ofensivos, vejatorios, que contengan insultos, falsas acusaciones o que sean manifiestamente ofensivos. Contra los que nos ofenden, nos vejan, insultan a nuestra inteligencia y nos mienten.
    Este es el primer paso de un cambio individual y real del ser humano.

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  8. Veníamos de una Dictadura, se empezó con una Democracia, y se acabará en otra Dictadura. El ansia del poder absoluto es innato en el ser humano.

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  9. Prefiero la dictadura anterior, por lo menos, eramos conscientes de que era una dictadura y podiamos combatirla.

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  10. El único merito de Zapatero y los de la ceja con su poder mediático, consiste en hacernos creer que la extrema izquierda es el centro y que el centro es la extrema derecha.

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  11. Gobernante: Visionario incomprendido que desplilfarra lo que no es suyo como si lo fuera, con total impunidad, de manera solidaria y por el bien de la comunidad.

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  12. Para este gobierno, un chivato obediente es un buen ciudadano y un fascista reaccionario es aquel que no permite que le controlen su vida.

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  13. Más crisis, pero siempre para los mismos: el pueblo.
    Ya han llegado a un consenso, pero ¿nos han consultado en algún momento a los paganos de siempre?. No. Y "lo que importa es la foto" ha dicho alguien. Y lo que menos, el pueblo, los contribuyentes, los que están realmente en crisis. Porque ellos no se apean de sus sueldos, lujos, prebendas, pensiones vitalicias, trabajar solo 11 años y nosotros 38 ... en fin, sin comentarios, porque eso no hace más que crear "crispación" por culpa de los medios... ¿Será posible? En fin, que si yo fuese un periódico serio, no publicaría esa foto porque ello sería aplaudir, dar importancia y pábulo a esta cáfila de mangantes que seguirán estando en el poder y haciendo de las suyas mientras nosotros, el pueblo, lo sigamos permitiendo.

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  14. ¿Para que nos van ha consultar?
    ¿Qué somos nosotros para ellos? ¿Ciudadanos?
    ¡¡¡NO!!! SOMOS VOTOS Y PASTA
    Los trajes de Camps, el patrimonio de Bono, el caso Faisán. ¡¡¡Tonterías!!!
    Si por un momento os pudierais imaginar lo que traman los que nos gobiernan y sus amos, os despertaríais de un sobresalto.
    Aunque luego y como siempre la sesión hipnótica transmitida a través de sus medios de comunicación, nos volvería a sumir en un profundo sueño.

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