martes, 22 de marzo de 2011

Fukushima y los efectos adversos del "ecologismo"

M. Oliart
Todo lo que sucede hoy con la energía nuclear, incluso los accidentes, no sólo los que han sucedido sino los que pueden suceder en el futuro, tienen gran parte de sus causas precisamente en la negación de esta energía.

Asumir la ecología como una ideología ha llevado  a que las decisiones en materia energética escapen al ámbito de la razón, y, a cambio, sean los prejuicios irracionales elevados a categoría de "creencia" los que tomen las riendas del debate. El resultado es, a día de hoy, centrales nucleares obsoletas, dificultad para reemplazarlas por otras de nueva generación, falta de transparencia, un déficit energético cada vez más insostenible y un retroceso hacia el pasado, cuyo símbolo más elocuente es la reducción de los límites de velocidad y la progresiva pérdida de movilidad hacia la que se ven abocados los ciudadanos.

Este peligroso proceso de retroceso es sencillo de entender. En su momento, como una perversa derivación de las fobias surgidas en la era de la Guerra Fría, la energía nuclear quedó estigmatizada. Todo lo que se relacionaba con el término "nuclear" se asimilaba en el subconsciente colectivo como algo negativo y peligros. De hecho, no sólo la gente común sino también no pocos "comunicadores" creen a día de hoy que una central nuclear averiada puede llegar a generar una explosión atómica, cuando ello es cosa imposible. Al escuchar que el combustible un reactor se está "fusionando", no son pocos los ciudadanos que sobreentienden que el final inevitable de ese proceso será la eclosión del temido hongo, símbolo fantasmagórico de la destrucción total que se sumó a nuestros miedos más atávicos durante el periodo de la "guerra fría". Y sin embargo, que un reactor se fusione no tiene absolutamente nada que ver con la posibilidad de una detonación nuclear. Diseñar y construir una bomba atómica es un proceso mucho más complejo, costoso y difícil.

"El montaje entorno a las energías renovables es tal que, a día de hoy, algunos empresarios muy cercanos al poder político usan todas sus influencias para que estos negocios y divisiones energéticas, surgidas al calor de las mil millonarias subvenciones, mantengan artificialmente su valor en Bolsa gracias a la inyección adicional de dinero público"

Pero volviendo a los efectos adversos de este ecologismo irracional, hay que decir que los accidentes nucleares que se producen en el presente y los que podamos sufrir en el futuro se deberán en gran medida precisamente al feroz activismo contra la tecnología atómica, y cuyo mayor logro fue la moratoria nuclear. Ahora estamos viendo y padeciendo el resultado lógico y previsible del hecho de que desde los años 80 del pasado siglo XX prácticamente no se hayan construido nuevas plantas de energía nuclear más avanzadas, eficientes y seguras. Sin ir más lejos, la central de Fukushima, que hoy es el centro de todas las alarmas, tiene 40 años de antigüedad.

Las centrales nucleares que hoy en día operan, en su mayoría, son viejas y dependen de tecnologías y métodos constructivos obsoletos. Sin embargo, el constante, y previsible desde hace décadas, encarecimiento de los combustibles fósiles hace inviable que estas centrales sean sacadas de la línea de generación de energía sin que ello conlleve el colapso de la economía de muchos países desarrollados y, también, de los llamados "emergentes". Circunstancia ésta que ha sido aprovechada para instaurar la falacia de que es posible solventar este grave problema integrando a esa línea de generación las llamadas energías renovables, y que éstas, en no mucho tiempo, complementarán a las centrales de ciclo combinado, eliminando de la cadena energética a las nucleares.

Pero lo que no se dice es que las energías renovables son económicamente insostenibles, y dependen de enormes subvenciones públicas que a medio y largo plazo no pueden mantenerse sin empobrecer a los contribuyentes. Y su ineficiencia y coste terminará por cuestionar por completo no sólo nuestro estilo de vida, más o menos absurdo, sino el progreso en sí mismo, cualquiera que pudiera ser su forma en el futuro.

Así, en la actualidad, la situación en la que nos encontramos es la siguiente:

1.- La mentalidad ecologista imperante ha impedido e impide proyectar y construir nuevas centrales más avanzadas, eficientes y seguras que las actuales.

2.- Sin embrago, la dependencia energética impide que las viejas centrales sean clausuradas, a lo que también contribuyen los intereses de las compañías eléctricas que, por un lado, obtienen una gran rentabilidad de las centrales obsoletas (por completo amortizadas hace décadas) y, por otro, saben que construir nuevas centrales basadas en estándares más exigentes requeriría de una fuerte inversión.

3.- Por último, frente a la gran inversión que es necesaria para proyectar y construir centrales nucleares de nueva generación se impone la opción de las "energías renovables", por las que, invirtiendo una cantidad mucho menor, las compañías de generación y distribución reciben enormes subvenciones de dinero público. Con incentivos tan poderosos, no es difícil aventurar qué camino ha elegido las compañías e inversores financieros

Para agravar las cosas, el lobby de las grandes compañías petroleras, con una fuerte presencia acreditada ante el Parlamento Europeo, aprovecha cualquier oportunidad para hacer campaña contra la energía nuclear. Las comparaciones son reveladoras: por ejemplo, con 25 kg de combustible una central de nueva generación produce la misma energía que se obtiene de "quemar" 2,5 millones de toneladas de combustibles fósiles... Echen ustedes las cuentas y comprenderán que a la energía nuclear no sólo se oponen los presuntos ecologistas sino que también entra dentro de lo lógico que lo hagan las grandes corporaciones del petróleo y el gas.

Lo que no admite duda es que, en cuestión de generación de energía eléctrica, el modelo que supone menor dependencia y "consumismo" (es decir, derroche de recursos finitos de manera ineficiente) es el de la energía nuclear. De hecho, objetivamente, es el único sistema de generación de energía sostenible en todos los aspectos, tanto desde el punto de vista económico como ecológico. Es el que menos contamina, con una proporción de 1,5 kg por cada 1.500.000 t. Y, por si fuera poco, es la única modalidad en la que absolutamente todos los residuos que se generan están controlados, mientras que en las demás alternativas se vierten a la atmósfera y al medio ambiente toneladas de residuos de forma incontrolada. Ni que decir tiene, también, que en el proceso de fabricación de un molino de viento, su traslado al lugar de destino, instalación y puesta en marcha, es preciso consumir grandes cantidades de energía y, por tanto, se vierten a su vez residuos al medio ambiente en abundante cantidad.

Pero, claro, tampoco se dice que las centrales de energía nuclear son las que más inversión inicial necesitan y una amortización más a largo plazo. A lo que hay que añadir que el almacenamiento de los residuos genera una enorme oposición social y, por ello, resulta más caro cada día, circunstancia que también encarece de forma forzosa el precio por Kw generado. Frente a estos problemas está el suculento negocio de la energías renovables, cuya inversión, siendo muy inferior, se amortiza desde el primer día gracias a las más que generosas subvenciones de los Estados y, al contrario que la energía nuclear, su imagen es idílica. El resultado es que la "energías renovables" han congregado en muy poco tiempo un ejército de intereses, tanto de empresas como de fondos de inversión y gozan del favor político.

Los intereses económicos entorno a las energías renovables es tal que, a día de hoy, algunos empresarios muy cercanos al poder político usan todas sus influencias para que estos negocios y divisiones energéticas, surgidas al calor de las mil millonarias subvenciones, reciban más dinero público adicional y, así, incrementen su valor en Bolsa. Es decir, al final su rentabilidad está desvinculada de su potencial y eficiencia reales, y su valor objetivo descansa en su mayor parte en la voluntad de los políticos por potenciarlas y regarlas generosamente con dinero público. Todo un castillo de naipes en el que hay ya centenares de miles de millones de euros enterrados. La enésima burbuja por explotar de esta burbujeante era.

Desde este punto de vista, el debate entre nucleares sí o no es sencillo de dirimir: las empresas han de decidir entre invertir 2.000 millones de euros por cada reactor nuclear de una central (los 6.000 u 8.000 por central) o decantarse por hacer molinillos, para los que hay disponibles (sólo en España) subvenciones por valor de 20.000 millones de euros en los próximos 5 años. ¿Qué tipo de energía resulta más interesante y beneficiosa para las corporaciones? No hace falta que contesten, es una pregunta retórica.

Todo lo dicho ha desencadenado una gigantesca manipulación. Se instrumentalizan supuestos principios ecologistas bienintencionados y, a la vez, se juega con el miedo, amplificándolo y convirtiéndolo en sustitutivo de la inteligencia. Al final el debate se vuelve imposible porque no se trata de analizar la realidad sino de intentar rebatir inútilmente cuestiones que no entran dentro del terreno de la razón sino de las "creencias".

Este efecto adverso ha dando lugar al mayor de los peligros: tener que prolongar la vida de centrales nucleares desfasadas que deberían ser reemplazadas por otras de nueva generación. De ahí que los políticos occidentales, durante esta crisis japonesa, inmediatamente salieran a la palestra a anunciar inspecciones y nuevos requisitos para las centrales nucleares ya existentes. Tiene toda la lógica, pues ellos son los principales responsables, primero, por transigir con la imposición de moratorias nucleares que tarde o temprano tendría consecuencias para la seguridad y, después, por no poder clausurar las centrales obsoletas por no existir verdaderas energías alternativas.

En consecuencia, este mercantilismo, travestido de ecologismo, ha llevado a que las sociedades corran  enormes riesgos que habrían sido perfectamente evitables.

Si en occidente nuestras democracias hubieran sido de verdad democracias, los medios de información se habrían visto en la obligación de servir a los ciudadanos y no a la clase política. En consecuencia, los ciudadanos habrían estado bien informados. Y, a estas alturas, cumplida ya la primera década del siglo XXI, el dinero público habría servido para convertir la energía nuclear en una solución limpia, popular y sostenible. Por esto y por otras muchas cosas importantes, hace falta +D para todos.

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22 comentarios:

  1. No se en que estudios se basa para sostener esas afirmaciones,Sr.Oliart,pero no creo que sean sólidos ni que vayan a tener eco sus postulados pro nucleares,máxime sabiendo la cantidad de problemas que causan las centrales,la ingente cantidad de dinero que cuesta crearlas y mantenerlas y ,sobre todo,el coste social que supone tener a la población angustiada por el peligro de un escape radiactivo.Si tanto le gustan las nucleares,monte una en el jardín de su casa y déjenos a los demás apostar por energías sostenibles,que en otras menudencias se gasta el Estado mucho más presupuesto y a tod@s les parece bien.
    No,si ahora la culpa del tema la van a tener los ecologistas.Hay que joderse (con perdón).

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  2. ¿Coste social por tener a la población angustiada? Pues ese que lo paguen los que se dedican a angustiar a la gente para vender molinos de hormigón armado de a 30 m de altura y 18 de diámetro.

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  3. la tan tem ida ultra bien sea de derecha o izquierda quizás no sea la opción más adecuada. Seamos responsables y con nuestro voto y actitud participath cambiemos las cosas. . . Desde la serenidad y la tolerancia que no tiene nada que ver con la corrupción ni con la mega solidaridad. Un saludo a todos.

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  4. Emilio S. Herrera22 mar. 2011 20:09:00

    Excelente Sr. Oliart. Ha puesto usted el dedo en la llaga. No es de extrañar que los "ecologistas" salten, pues les duele. Coloco comillas en la palabra ecologistas, puesto que Ecologismo con mayúsculas nada tiene que ver con el fanatismo de algunos, sino con la gestión inteligente del medio ambiente.

    Bueno, lo dicho, Excelente Sr. Oliart.

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  5. aburrido de la clase política con una mala gestión en educación sanidad servicios sociales y tb aburrido con la inmigración. . . Participa constructivamento utiliza tú derecho al voto y construye un futuro mejor. Vasta ya de palabras y demagogia. Participa y actúa.

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  6. http://www.textoscientificos.com/fisica/radiactividad/riesgos-problemas

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  7. Apreciados amigos.

    Cierto que los falsos ecologistas nos ponenen en serio peligro, evitando la sustitución de centrales obsoletas. El camino es la energía nuclear con tecnología y responsabilidad, no los planes energéticos hechos por ideología, que nos van a condenar al atraso y la pobreza

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  8. http://www.textoscientificos.com/fisica/radiactividad/riesgos-medioambientales

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  9. Excelente señor Oliart, la energia nuclear es el futuro, sin ella volveremos al burro y a la cocina de leña, el que no lo vea a si, es, que, o tiene otros intereses, o no tiene cultura, de manera que los gobiernos tienen que olvidarse de los falsos ecologistas, y hacer caso a los verdaderos ecologistas entre los cuales me incluyo.

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  10. Imanol Azpicueta23 mar. 2011 11:35:00

    Pienso que los gobernantes de este país nada piensan. Les da igual que se consuman millones de barriles de petroleo, quemados, desprendiendo cantidades incontroladas de CO2, que se contaminen ríos y bosques. Todo eso a los gobernantes y verdes les trae al pairo.

    Pero en cuanto tocamos el tema nuclear saltan. Por ideología y por ignorancia. Hoy en día una central nuclear nueva, tiene una mínima probabilidad de escapes. Nunca puede convertirse en una bomba atómica, como ciertos medios, ignorantes de las más elementales leyes de la Física, nos han querido hacer creer.
    Que dejen hablar y actuar a ténicos, no a políticos y demagogos ignorantes.
    Las centrales nucleares, además de muchos puestos de trabajo, ahorrarían dinero y contaminación. Los residuos debidamente tratados se pueden reutilizar.
    Es indignante lo que hace este Gobierno, que está sentando las bases de nuestra ruina económica por falta de energía a precio razonable. Y que no vendan la moto de las energías renovables, creadas por amiguetes subvencionados. Hace falta mucha más + D

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  11. Mas claro no se puede escribir... Una reflexión: como es posible que se cierre Garoña creando pánico social y al poco tiempo se planteen implantar un vertedero nuclear en España? Generar NO, pero traer los residuos RADIACTIVOS de media Europa SI??? No hay quien se aclare hasta q lees columnas como esta! Bien dicho!! Es todo un cuento para seguir chupando del frasco. Otra reflexión: desde hace décadas existen varias patentes de magneto-generadores, motores magnéticos que una vez activados podrían funciona de x vida a coste 0 y seguimos creyendo que necesitamos el aire o la fuerza del agua??? Buscad mas sobre motor magnético! Es magia oculta a la población. Abriremos los ojos algún dia? Salud a to2

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  12. Magnífico, Sr. Oliart. Su exposición evidencia, como siempre, equilibrio y argumento lógico, fundamentado y muy bien razonado. Naturalmente, como en todo, caben otras opiniones, y lo obligado sería, en mi opinión, que los científicos y los técnicos, especializados en la materia energética (solo ellos), se sentaran alrededor de una mesa y expusieran sus criterios y objeciones y, tras el pertinente debate, establecieran sus conclusiones. Y en el supuesto de que no llegaran a un acuerdo entre ellos (insisto, solo los técnicos), someterlas a un plebiscito, otorgando a la elegida caracter vinculante para los gobernantes.

    Considero que ésta podría ser una forma "civilizada" de salir del galimatias creado por ideólogos "interesados", ecologistas -pese a la buena intención de algunos- y el resto de la plebe, que opina y sienta cátedra sin el mínimo conocimiento de tan espinoso como enjundioso tema (véase el primer comentario). Ya lo sabe, Sr. Oliart, monte Vd. una nuclear en el jardín de su casa.
    Sí, ¡¡¡Hay que joderse, con el sentido del respeto de que algunos hacen gala!!!

    Saludos. Miguel Palacios.

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  13. Saludos, excelente artículo, la ecología se usa como arma mercantilista, para ahorrar costes, para generar ganancias, para exprimir al consumidor, acordaros de la famosa campaña 'Bolsa Caca' de una famosa cadena de hipermercados, tras un transfondo de ecología su verdadera intención fue el recorte de gastos, ya que podían haber cambiado las bolsas de plástico por biodegradables, pero claro, son más caras.
    Estos días he estado (como nick Kawa) en un foro de ecología muy interesante (http://blogs.elpais.com/eco-lab/2011/03/como-gestionar-el-sistema-electrico-con-parques-eolicos/comments/page/1/), ha habido un interesante intercambio de ideas, personas razonables y otras dogmáticas.
    El ecologismo no debe ser una forma de hacer política, ya que la política es de seres humanos, pero tiene que ser una guía en las decisiones que tenemos que tomar, porque todo lo que arrasemos en este planeta no volverá a su estado primario y no volverá a existir.
    Las centrales nucleares, por mucho que digan que no, son ecológicas, como bien explicas en el artículo, los únicos residuos que generan están controlados perfectamente, y con emisiones ínfimas de CO2.
    Y los que hablan de la ecología y el peligro de las centrales nucleares qque busquen fotos actuales de Chernobyl, parece un vergel!!! todo lleno de árboles, vida y naturaleza (no es eso lo que quiere el ecologismo?)
    Sobre el primer comentario, todo tiene cabida aquí, tanto las opiniones a favor, como las contrarias, si las críticas son razonadas, bienvenidas sean, y si no lo son, se puede llegar a razonar.
    Un saludo.

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  14. Para el anónimo de las 17:45
    ¿No se ha dado usted cuenta de que los reactores ya los tenemos en el jardín de nuestra casa? Como "pete" una de las más de 50 centrales nucleares que hay plantadas en Francia, los Pirineos no van a frenar la nube radiactiva.
    Pero además, es que no sólo no nos libramos del riesgo radiactivo (en el mundo no hay nada con riesgo cero, por otro lado), sino que nos toca pagar por esa energía como si de verdad nos estuviésemos librando. ¿Cabe ser más estúpidos?

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  15. Al Anónimo 22/03/2011 17:45:00

    Mire, lo que cuenta el Sr. Oliart es tan verdadero como que Ud. es un ecologista recalcitrante. Además, ese sello de "ecologista" es una tremenda estupidez, porque yo mismo puedo serlo sin tener que salir a la calle con pancartas haciendo el progre. No hace falta "ser" ecologista, o hacérselo, para estar a favor de un planeta lo más limpio posible, con ríos de aguas transparentes, con mares limpios, con bosques sin talar a destajo, etc. Es cuestión de sentido común, no de ideologías.

    Lo que el ecologista siempre plantea ha sido, es y será, en el fondo, una crítica al sistema capitalista. Claro, no podía ser que existiera una energía limpia y barata; en ese caso, el muy opresor capitalismo fabricaría mucho más barato y, por ende, con mayores beneficios.

    Pues hoy mismo, si está Ud. en paro, dé gracias en parte a la progre postura del "No nukes" de los 70s y 80s. Como dice el Sr. Oliart, las centrales nucleares son caras, pero si hace cuarenta años ese movimiento progre no hubiese existido, hoy las compañías que generan energía tendrían prácticamente amortizadas sus inversiones en nuevas centrales nucleares.

    Respecto a la postura ecologista de no dañar el paisaje (cuando hay que construir una carretera, por ejemplo), nada han dicho los muy verdes de lo que llegan a afearlo esos horribles molinillos. ¿Otra? Me he enterado de que en Extremadura se han cepillado un campo entero, creo que de olivos, y lo han llenado de unas preciosas placas solares, lo que hace que esa bonita región pase a ser ya un paraíso.

    Y lo que es de escándalo es que, gracias al socialismo, las famosas renovables, de poca efectividad pero, eso sí, muy progres ellas, nos cuesten un pastón de nuestro bolsillo. Por cierto, Caja Madrid se ha vendido su participación en renovables cobrando una cuarta parte de lo que pagó por ella. O sea, que ya ve el gran futuro que tiene esa prograda energética.

    Aprovecho la ocasión para solidarizarme y agradecer al pueblo japonés su modélico comportamiento ante el suceso de Fukushima y, en general, tras su enorme desgracia por los daños humanos y materiales derivados del terremoto y posterior tsunami.
    Llega a temblar el suelo de Parla en un 4,7 Richter y, además de venirse abajo el pueblo entero, ya estaríamos con los “nunca mais” tomando la calle y pidiendo responsabilidades a todo el mundo.

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  16. Saludos, no hay que desprestigiar la postura ecologista, ya que es una postura corrompida por la manipulación mediática, porque ahora todo lo 'eco' está de moda, y se ha convertido en un enfoque radical, reivindicando a veces de forma demasiado puntillosa e intolerante, sin darse cuenta de que están siendo manipulados por intereses políticos y empresariales, únicamente tienen que abrir los ojos y darse cuenta de que existen soluciones intermedias, que son un paso necesario para llegar a la meta que ellos desean, que es posible, sí, pero ahora no, porque ni la tecnología ni el ser humano están preparados todavía.
    P.D.: XtrMnIO soy, yo, es la cuenta de gMail que uso para los foros de mis muchos hobbies ;)

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  17. Alfonso
    Yo creo que sí hay que desprestigiar la postura ecologista integrista e irracional. En todo caso, a los que no habrá que despreciar es a las personas que han sido engañadas por ella,y ni siquiera a las personas que la defienden a sabiendas de que es una falsedad.
    Con el pretexto de respetar a las personas se nos obliga a diario a comulgar con ruedas de molino, y en opinión hay que empezar a distinguir una cosa de la otra.
    Lo contrario nos está llevando a la confusión más lamentable.

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  18. http://periodismohumano.com/sociedad/medio-ambiente/quien-controla-a-las-agencias-de-control-nuclear.html

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  19. "Latrant et scitis estatint praetesquitantes estis"...

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  20. Por supuesto que no pueden explotar...es peór que eso y lo estmos viendo en Fukushima.Cuando un reactor deja expuestas las barras de combustible se produce un sobrecalentamiento de las mismas que puede dar lugar a una fusión (en el sentido de cambio de estado,solido-líquido)y esto es como una bomba "sucia", lo vimos en Chernovyl, que emite a la atmosfera cantidades ingentes de Yodo 131 y Cesio 137.

    Por otro lado hace 40 años no había que ser una lumbrera para saber que una central de ese tipo contruida a cota 0 en un país que dió nombre a los maremotos (tsunami, ola del puerto) podía acarreár una desgracia. Me parece que aguantó demasiado. Pero me parece el colmo de los despropósitos el achar culpas al movimiento ecologista de que las centales atómicas no séan más seguras. ¿Cuantas catástrofes hacen falta para que lo séan?

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  21. La verdad q todos los progres tienen los mismos fetiches: nuclear no, renovables a cualquier coste sí, palestinos buenos, judíos malos, la izquierda progresista, la derecha retrógrada, los derechos para todos, incluídos terroristas,los asesinos pobrecitos no tienen la culpa, las víctimas no merecen sino lo mínimo, la educación pública aunq sea probadamente nefasta, la iglesia católica mala, los musulmanes buenos pero incomprendidos, la tolerancia muy importante aunq signifique tolerar lo intolerable, no a las guerras pero vamos a ver si volviera un Hitler si querrían vivir bajo un régimen totalitario y quién dice eso, dice vivir bajo la sharía, q también debe ser divino, el ecologismo sagrado y sagradas sus vacas sagradas como el pesetero Al Gore, Obama buenísimo aunq haga lo mismo q Bush, pero como es demócrata y negro, patente de corso y por el estilo...
    Q hartura de gente, PESADOS!

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  22. Afirmar esto es muy perverso, intencionadamente interesado o de gilipollas.
    Nada se dice de los efectos que está ocasionando, ahora mismo, el desastre de la central siniestrada, datos que se ocultan,pero cualquiera puede ver como crecen los casos de afectados en España por insuficiencias respiratorias, tos seca sin fiebre y asfixia que no solucionan con los fármacos al uso y han de aplicar oxigeno en la mayoría de los pacientes.
    A los ciudadanos nos importan más la salud que las luchas intestinas por el dominio del mercado energético.
    Métase vd en el reactor para tratar de apagarlo, si lo consigue le reconoceremos su mérito y le daremos una medallita, que es lo que se suele hacer por el que da su vida por los demás.
    Sea más serio y no nos tome más el pelo por favor.

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