jueves, 9 de febrero de 2012

Baltasar Garzón o la justicia como espectáculo

Juan Manuel Blanco [en Vozpopuli.com]
Para cualquier observador imparcial, no contaminado con las patológicas emociones características de la España actual, Baltasar Garzón Real, 56, podría ser definido como alguien que tuvo la mala fortuna de elegir la profesión equivocada, aquélla que peor se adaptaba a sus cualidades e inclinaciones personales. En efecto, por su especial relevancia y por constituir una pieza clave en el ordenamiento constitucional, la judicatura requiere de las personas que la ocupan una escrupulosa imagen de integridad, de neutralidad política, de imparcialidad, de discreción ante los medios de comunicación, de nulo protagonismo y de anteposición del interés de los ciudadanos al propio interés. Los jueces deben mostrar una dedicación completa al servicio público, un respeto escrupuloso a las leyes y a los procedimientos, una gran capacidad intelectual y un notable dominio en el desempeño del lenguaje escrito. Aunque, desgraciadamente, pocos o ninguno de estos atributos parecen concurrir en Garzón, lo verdaderamente llamativo, sorprendente y necesitado de una explicación convincente es el hecho de que este juez haya ocupado durante tantos años un lugar destacado en el estrellato mediático, gozando de total impunidad, del aplauso, la ovación e incluso de la admiración de una parte importante de la prensa y de la ciudadanía.

El fenómeno de los llamados jueces estrella, surge en un contexto muy particular y anómalo, conformado por una inconveniente evolución de nuestro sistema político, la generalización de determinadas ideologías que favorecían un activo papel de la judicatura y ciertos medios de comunicación caracterizados por un mediocre desempeño de sus funciones. En definitiva, se trata de un síntoma bastante significativo de algunos problemas muy serios que afectan a nuestra organización institucional.

Activismo judicial

La muerte de Montesquieu, declarada por un vicepresidente de gobierno, significó el anunció de una progresiva desaparición los mecanismos de control consustanciales a un sistema democrático. Por ello, algún segmento pensante de la sociedad española pudo mostrar cierta complacencia con algunos sectores del poder judicial que, rebasando sus funciones, iban asumiendo papeles que, en puridad, deberían corresponder a otras instituciones, ya inoperantes. Pensaban, erróneamente, que el activismo judicial, con un sesgo peligrosamente político, podría contribuir a restaurar el deteriorado equilibrio de poderes. Así, la judicatura adquiriría un protagonismo anómalo, reforzado por el hecho de que los gobernantes tendían a eludir su responsabilidad política mientras no se sustanciase la penal. Transferían así, de forma no deliberada, unas importantes funciones políticas a la judicatura y contribuían a crear una peligrosa identificación entre las sentencias judiciales y la concepción de la realidad. Al Capone fue un famoso dirigente de la mafia, responsable de muchos asesinatos pero, limitados a la verdad judicial, no fue más que un mero ciudadano evasor de algunos impuestos.

Tampoco resultó muy propicia para la separación entre política y judicatura la formación de las asociaciones judiciales, una puerta a la influencia de los partidos en la justicia, ni la aplicación de la llamada excedencia especial a los jueces, algo que les permite participar en política y reincorporarse de nuevo a su juzgado. No menos perjuicios han causado aquellas corrientes de pensamiento según las cuales, el juez no sólo debe adaptar sus decisiones a la ley sino mostrarse abierto a la sensibilidad social y a unos usos del derecho que rebasan la estricta observancia del principio de legalidad. Esta concepción del papel de la judicatura contribuye a abrir una vía por la que, a través de la creatividad judicial, la ideología acaba contaminando la función jurisdiccional, con la aprobación de amplios sectores. Por su parte, algunos medios de comunicación fueron experimentando una malsana evolución en la que la información iba imbricándose de forma creciente con las secciones de entretenimiento, escándalo, cotilleo y morbo hasta acabar formando una amalgama difícilmente asimilable por ciudadanos críticos y suficientemente sensibles.

Una justicia de héroes y villanos

Personajes como Garzón habrían aprovechado toda esta confusión para pescar en río revuelto y, dada su incapacidad de añadir algo relevante a la compleja y farragosa doctrina del derecho, habría utilizado sus recursos para convertir la justicia en un espectáculo morboso, repleto de historias de héroes y villanos, tan del gusto de buena parte de la prensa y de cierto público poco informado. De este modo, todos los procedimientos y garantías recogidos en nuestro ordenamiento jurídico habrían ido quedado en segundo plano, supeditados a la repercusión mediática de los procesos, a mayor gloria e interés del protagonista.

Sentado en el banquillo, Garzón no es más que un exponente, una figura de apariencia completamente vulgar, que refleja el deterioro de nuestro sistema constitucional. Su salida de la judicatura constituiría una buena noticia para la justicia. También para el propio interesado, que podría dedicarse a otra profesión más acorde con sus inclinaciones. Pero sería ingenuo creer que con la mera salida de don Baltasar puedan resolverse unos males que hunden sus raíces en causas mucho más profundas. Y es que, sin una adecuada reforma de nuestro sistema, permanecerán intactos unos fuertes incentivos, también presuntamente pecuniarios, para que otros decidan tomar el relevo de Baltasar Garzón.

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10 comentarios:

  1. Justicia por igual para todos Para los Okupas, para los Duques, para los Jueces. Justicia para todos. Yo quiero justicia para mi que estoy en paro y necesito una casa. La casa es un derecho constitucional Yo he de okupar para poder vivir. Justicia

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    1. Para emepezar, el "derecho a una vivienda digna" no es un derecho subjetivo al que todo el mundo "tenga derecho", pues la Constitución no dice eso en ningún sitio, sólo habla de ello en el sentido de algo que sería deseable para todo el mundo, por eso está ubicado en su apartado programático, como objetivos a los que se debería tender, por ello no figura en la sección relativa a los derechos fundamentales protegidos directamente. Hay que educarse "jurídicamente" un poco para hablar de estas cosas. En el mundo en que vivimos las sociedades modernas uno sólo tiene aquellos derechos que puede comprar, y la realidad es ésta, duela a quien duela, porque el mundo no ha cambiado tanto como creemos desde muchas centurias a esta parte. Ideológicamente se nos "engaña" diciendo que tenemos derecho a ésto y aquello, pero no es cierto. Las Constituciones recogen aspectos que serían deseables para una igualdad virtual, pero se sabe que nunca será real porque las personas no lo somos en ningún aspecto, y menos en el económico. Si yo no puedo tener una vivienda tendré que vivir de alquiler...no queda otra, pues si el derecho a una vivienda fuera un derecho universal, quién iba a pagar las viviendas? No hay nada gratis en este mundo, y menos los derechos, y éstos nunca son adquiridos a menos que se creen previamente las condiciones para ello, como es estar en condiciones de pagar un crédito para obtener una vivienda...

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  2. Si para Vd. El problema de la Justicia en España es Baltasar Garzón, supongo que a a partir de hoy desaparecerán las esperas de años para dictar sentencia, las sentencias delirantes, las anulaciones de procedimientos que siempre favorecen a los mismos (corruptos, famosos, millonarios) y condenas gravísimas por robos y ridículas por matar...etc...pero me temo que no, que la Justicia española seguirá siendo lo que es, perdón será peor.....a partir de hoy un juez instructor se pensará mucho lo que hace, no sea que investigue a quien no deba (léase amigos de PP, franquistas o similares), por ejemplo Caso Palma Arena; y acabe como Garzón.
    Por ultimo, Garzón lo que ha intentado siempre es que los poderosos no utilicen las armas del Derecho para burlar la Justicia, moneda común desde hace siglos, eso se llama pasión por su labor....los jueces que Vd. defiende tanto no conocen el significado real de la palabra "Justicia" y Vd., por lo que parece, tampoco
    Saludos

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    1. No me parece para nada que su respuesta tenga que ver con el contenido del articulo que ha escrito el autor. Le recomiendo una nueva lectura y una consideracion: la pasion es buena en el baile, en la pintura o en el teatro. En la judicatura la pasion debe quedarse en el estudio. El juez apasionado por "su" idea de justicia, muy probablemente impondra su criterio a la Ley y eso le alejara de esa justicia que usted reclama.

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  3. CABREADO ( un poco menos)10 feb. 2012 10:50:00

    Los democratas y liberales hemos de celebrar esta sentencia, por ser un gran día para la democracia y el estado de Derecho, pues aunque queda mucho que regenerar, no es menos cierto que ésta ha sido un primer paso en positivo que fortalece nuestra democracia.
    Servirá a su vez para que ciertos altos estratos de esta sociedad, (Politicos,banqueros, grandes empresarios..etc) tomen nota, y se den cuenta de
    que se ha terminado actuar con total impunidad, y que si se juzga y se condena al juez estrella por que se paso de la raya, cualquiera de ellos puede ser el siguiente.
    Lamentable el espectáculo que está dando la izquierda rancia y regresista que no progresista, reuniendo durante todo el proceso judicial contra Garzón a unos cuantos viejos jubilados, a los que les gratificaron con unos euros, y que no tenian nada mejor que hacer, para tratar de impedir que se celebrase el juicio, y por tanto se ejercitase el estado de Derecho, tratando de influir en la decisión judicial y enviando a todo el mundo una lamentable imagen de pais tercer mundista, como siempre la izquierda rancia que padecemos en este pais, contribuyendo al desarrollo social, económico y a la buena imagen de España en el mundo, ABSOLUTAMENTE PATETICOS.

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  4. Es increíble que una sentencia que deberímos todos los españoles celebrar,hayan tantos partidarios de un juez mesiánico que esta por encima del bien y del mal. Por vez primera en muchos años voy a tener la esperanza de que la justicia sea para todos lo mismo.PARA TODOS SIN EXCEPCIÓN La carta de la hija de Garzón defendiendo a su padre es el claro ejemplo de lo que ha visto en su casa. No se respeta el estado de Derecho.
    La puedo disculpar porque quiere a su padre, pero enfrentar a los ciudadanos en este tema me parece muy desafortunado. Circula por la red la historia de los muertos en las fosas de la guerra española, están haciendo una gran publicidad para salvar a Garzón y esto denota la ignorancia de confundir las cosas. Que se marche a Venezuela porque en España no tiene cabida.

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  5. Ya que se estan adoptando privilegios y algunas diferencias con Urdangarin,entonces tambien se tienen que adoptar algunas diferencias con el ex-juez Baltasar Garzon,y habria que revisar la sentencia contra Garzon,y habria que reducirle a sólo 3 meses de inhabilitacion a Garzon y una multa de 10.000€ porque no lo hizo con mala fe y la familia de Garzon y sus hijas deben estar destrozadas porque ha sido muy dura y severa la sentencia del Tribunal Supremo contra Garzon.

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  6. Cuando un individuo amparado por la autoridad que le otorga desempeñar cargo publico ,excede o hace mal uso del mismo esta vulnerando la ley que emprincipio es igual para todos. Servidores públicos cometen irregularidades sabiendo que no les va a pasar nada y se comete el abuso, este tipo de personas inmaduras hacen mucho daño al conjunto de la sociedad , gracias a Dios estos casos no es lo generalizado son personas con poco respeto por los demás . El juez tendrá que ACATAR .

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  7. Sustancioso, Sr. Juan Manuel Blanco, su artículo.Gracias.
    Sea dicho a mi cuenta: El juez Garzón no tiene entidad intelectual y si no hubiera llevado a los tribunales la ideología PSOE y Gobierno, proponiendo la coexistencia de algo tan imposible como el juez y el activista en un mismo individuo, se podría hablar del caso del juez Garzón. Sin embargo, el activista ha acabado por devorar al juez, por lo tanto el caso del juez Garzón simplemente no existe.
    Añado. Los que desde el activismo claman por defender al juez, claman por algo que Garzón sabe que no existe y que, por lo tanto, no va con él. Pero si él hace como si sostuviese la figura del juez que, en realidad, no existe, es porque carece de honestidad intelectual. Si los que le escoltan en la calle y en los medios de comunicación no pueden diferenciarse de las asociaciones que han recibido decenas de miles de euros del Gobierno PSOE para apoyar al juez inexistente, es porque, apoyando al activista, mantienen la ficción de que apoyan al juez; son lo que son: descaro, mistificación y ruido mediático, cuyo origen hay que rastrear entre los golfos sin gracia, los intelectuales venales, los paniaguados y los inexcrupulosos devoradores de ideología basura.
    Si el juez Garzón existiese, no permitiría ser coreado en la calle sin distanciarse de los abogan por el individuo sectario que ha devorado al juez, y ello sólo por coherencia intelectual. Pero como el juez Garzón no existe, Garzón puede permitir una ficción a su costa y hasta indignarse por la honestidad y la buena conciencia del juez: porque no habla de sí mismo, sino de lo que debe ser un juez honesto o de lo que puede ser un juez independiente en todos los lugares donde exista.
    Así, lo que ha venido a destruir la sentencia del Tribunal Supremo es una figura de ficción y el resultado es que la nómina de los funcionarios de justicia se adecúa ahora a la realidad. Y si Garzón impide la existencia del juez Garzón, dificilmente puede hablar en su nombre sino en el de aquello en lo que se ha convertido y consiente, el activista.
    Ahora todo está en su sitio. La ideología sectaria PSOE activada en la calle, en los foros y las asociaciones financiadas por el Gobierno con dinero público, el juez Garzón devorado por el sectario ciudadano Garzón y la nómina de funcionarios ajustada a la realidad.

    Pero si el activismo se empeña en tener un juez en la Audiencia Nacional, se agita por un imposible y a favor de una inexistencia activa por la potencia sublime que tiene la idea de la democracia y la lucha por la libertad y la justicia, revestida con un gabán de la talla del ciudadano Garzón. Esta vibración es tan contagiosa que el ciudadano Gazón, acosado por la sentencia del Tribunal Supremo y enfrentado a la inexistencia de tanta sublimidad en una figura que no es el y que tampoco se le parece,se retira a la conciencia. El es un hombre con la conciencia tranquila, declara. Pero esto no parece creíble cuando ni el Tribunal Superior de Justicia ha podido seguir el rastro del juez integro que pretende ni en la calle han cesado los coros que tratan de confundir la conciencia del ciudadano Garzón asimilándola a la del juez Gazón.
    Desde alguna esquina se ha dicho que el ciudadano Garzón es un buen padre que, sin embargo, (apostillo) no ha sabido enseñar a su hija a no perturbar la conciencia del juez con alegatos públicos del valor intelectual de "papi, te quiero".

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  8. Francisco J. Calzado12 feb. 2012 19:50:00

    LASTIMA. No puedo por menos que sentir lástima por este país, que cuando un Juez tiene el valor de llevar a la cárcel a terroristas, cuando es capaz de encarcelar a grandes narcotraficantes, que han matado a muchos españoles de bien y a muchos hijos de españoles, cuando tiene el valor de enfrentarse con un dictador(Pinochet), … y luego cuando empieza con los actuales terroristas de este país, cuando intenta cortar el verdadero metástasis, que campea a sus anchas por este país, que no son otros que los corruptos políticos que me da igual que sean de izquierdas que de derechas, cuando sacan sus perros para defenderse, me da mucha lástima que todavía tenga que escuchar de españoles que eso así no se hace, que está muy bien inhabilitado, etc.. Que lastima, y ahora quien es el juez que va a ir a por los que nos están robando, si saben que en cuanto empiecen los van quitar de en medio, con lo cual ante la duda me estoy calladito y que sigan masacrando a este país, que como la mayoría ya tiene los ojos tapados, solo es necesario ponerlos en la noria darle un palo en los riñones y que trabajen para ellos. Podría seguir pero veo que es inútil y este mi país el que un día salía manifestarse por cosas que creía importantes, ya solo sale para celebrar que el Madrid o el Barça ganaron la liga. En fin solo me queda por decir. LASTIMA

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