viernes, 21 de enero de 2011

¿Voto racional o voto irracional?

Juan Manuel Blanco
Debo reconocer que uno de los fenómenos que más me han desconcertado en la España contemporánea es la considerable vehemencia con la que una parte de los ciudadanos electores se adscribe a cada uno de los partidos o tendencias políticas dominantes. Tanto, que debe ser España uno de los países en los que el trasvase de votos entre los partidos mayoritarios es más bajo. Algunos analistas sostienen que, cuando se ha producido una victoria clara de uno de los partidos ha sido porque una buena parte de los “votantes del otro partido” se han abstenido. Es decir, parece que los partidos tienen una gran masa de votantes estables ¡con independencia de la gestión que lleven a cabo!

Pudiera pensarse que el comportamiento descrito tiene motivaciones relativas a las ideas políticas de cada cual. Pero no parece que tal pueda ser la causa principal pues, si nos atenemos a los programas electorales de los partidos mayoritarios y los examinamos con cierto detenimiento, es fácil descubrir que, hoy día, no hay tantas diferencias en sus planteamientos. Realmente, existen muchos más elementos de coincidencia que de discrepancia. Incluso podría decirse que son lo suficientemente ambiguos y vagos como para no poder suscitar ningún tipo de entusiasmo o adhesión inquebrantable. Entonces ¿a qué puede deberse que una parte considerable de los votantes mantenga una fidelidad entusiasta a un partido con independencia de su buena o mala gestión?

A la luz de todo esto, también parece inexplicable que haya mucha gente con tan intensa animadversión al “otro” partido (no me refiero a su gestión concreta) ya que este “otro” propone unos planteamientos que no son tan opuestos. Así, a veces se oyen frases como la siguiente: “votaré a éstos, aunque no me convencen, para que no salgan los otros”. Parecería que, para cierto porcentaje de electores, la política es como el fútbol: hay que apoyar a mi equipo favorito porque para eso es el mío, juegue bien o mal pero, sobre todo, lo importante es que pierda el equipo rival. Sospecho que este comportamiento no puede explicarse con una apelación al campo de las ideas o los programas sino a algo mucho más etéreo, que tiene que ver con el imaginario colectivo, el sentido de pertenencia a un grupo, la necesidad de identificación etc. Es decir, no pertenece a la esfera de la razón sino a la de las emociones.

El interesante libro de Bryan Caplan “the Myth of the Rational Voter”, quizá pueda aportar algo de luz al anterior rompecabezas. Caplan, que es profesor de economía en la universidad George Mason de Virginia (EEUU), desarrolla en su libro la tesis de que una parte de los electores vota bajo el influjo de emociones, impulsos o creencias erróneas (que no se molestan en corregir) porque eso les hace sentirse bien. Puede que las políticas que están eligiendo no sean las correctas, ni las más convenientes para su bienestar, pero no se detienen a sopesar pros y contras pues pesa mucho más su imaginario o su visceralidad a la hora de votar. Es lo que el autor llama “el voto irracional”. Sin embargo, pronto se descubre que este tipo de voto no es tan irracional como parece y que tiene una sencilla explicación.

"El votante irracional puede permitirse el lujo de satisfacer sus impulsos, desde el punto de vista individual, y votar simplemente aquello que le hace sentir bien porque sabe que esa acción concreta no le va a perjudicar"

El votante irracional de Caplan es una persona que, en el resto de aspectos de la vida, puede actuar racionalmente sopesando las opciones disponibles y eligiendo la que mejor se adapta a su bienestar y a sus intereses, sin dejarse cegar por los impulsos ¿Por qué no hace lo mismo al votar? Porque percibe que, al contrario que en el resto de sus decisiones, aquí su voto es uno entre cientos de miles (o millones) y nunca va a determinar individualmente el resultado. Por ello, no hay incentivo para gastar tiempo informándose de que política es mejor o peor, ni de lo que propone cada partido ni para comparar ni para votar lo más conveniente. El votante irracional puede permitirse el lujo de satisfacer sus impulsos, desde el punto de vista individual, y votar simplemente aquello que le hace sentir bien porque sabe que esa acción concreta no le va a perjudicar.

En mi opinión, el problema que describe Caplan es inevitable: siempre habrá electores que voten siguiendo sus impulsos y no la razón. Es más, creo que una democracia puede funcionar de forma aceptable con un cierto porcentaje de electores que vota “irracionalmente”. Claro que, por suerte, hay otra parte que vota en el sentido racional, sopesando pros y contras y pensando en su propio bienestar y el de sus conciudadanos. Este tipo de elector es fundamental pues, al fin y al cabo, el voto debe funcionar como un mecanismo de control del poder y selección de los gobernantes.

"El sistema de listas cerradas (con el voto a partido y no directamente a la persona) podría estar fomentando una identificación malsana con unos símbolos o siglas, más allá de lo que realmente hay detrás."

Lo que me parece realmente relevante en todo este asunto es plantearse si nuestro sistema político contiene elementos que fomentan el voto impulsivo y visceral o, como debería ser, presenta rasgos que favorecen el voto sopesado y argumentado. Desgraciadamente, y a falta de un análisis más profundo, creo que hay más elementos que favorecen el voto irracional en el sentido de Caplan y que muchos políticos caen en la tentación de alentarlo.

El sistema de listas cerradas (con el voto a partido y no directamente a la persona) podría estar fomentando una identificación malsana con unos símbolos o siglas, más allá de lo que realmente hay detrás. Todo esto agravado con la ausencia de un discurso, quizá más común en otros países, que presente las cualidades personales, profesionales o académicas de los candidatos para que el ciudadano pueda valorar a quien está votando.

Tampoco favorece nada el comportamiento de los partidos. La ausencia de un debate político serio y profundo, la falta de confrontación de ideas y de argumentación entre los políticos y su sustitución por descalificaciones, frases pretendidamente ingeniosas pero huecas o apelaciones a la maldad intrínseca del adversario son otros elementos que no parecen fomentar un voto racional y meditado.

En general, nuestro sistema de partitocracia puede estar impulsando el voto irracional. Unas siglas, un color y una sola cara (la del líder) y unos pocos lemas, tan vacíos como absurdos, no parecen elementos suficientes para alentar el voto meditado. De este modo, el partido o la orientación (derecha, izquierda) podrían cobrar importancia en el imaginario de algunos ciudadanos en detrimento de la razón o los argumentos.

Pero el voto irracional es un lujo que, en tiempos de bonanza económica y de abundancia, una parte de los electores se puede permitir. Cuando las estrecheces aprietan, sin embargo, la necesidad de un voto sopesado que lleve hacia buenas políticas se hace mucho más acuciante. El problema que puede surgir entonces es ¿a quién?

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14 comentarios:

  1. Queridos amigos.

    El artículo retrata a parte del electorado español, que en efecto no analiza gestión de un determinado partido. Simplemente vota al suyo por motivaciones que aunque extrañas nos parezcan, son del tipo: a los rojos ni agua, los fachas fuera del poder, los españoles aquí no entran, etc.

    La mayoría del electorado español, si es preguntado por las soluciones a problemas concretos que da el partido al que ha votado, no sabe responder.

    Este planteamiento pasa a los políticos, que en lugar de buscar consensos y alianzas para un buen gobierno, dedican mucho tiempo a la descalificación del partido contrario.

    El resultado, ya lo conocemos. mal gobierno con independencia del partido que ejercita el poder. A estas alturas las ideologías ya han desaparecido, y los partidos deberían ser gestores, para permitir un buen uso de los recursos y mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.

    Hoy por hoy esto no se está consiguiendo, y por eso los ciudadanos debemos de actuar para tratar de cambiar el modelo actual, por uno más democrático.

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  2. No soy de ningún partido, ni de fútbol; defiendo mi libertad y mi único voto. Y la única forma que veo es con LISTAS ABIERTAS. Votar a los que yo quiera. Equivocarme yo, no que me equivoquen los jefes de los partidos.

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  3. ESTA SITUACCION SE A PRODUCIDO POR QUE EN TREINTA AÑOS DE SUPUESTA DEMOCRACIA NO SE HAN PUESTO LAS VIAS PARA UNA REPRESENTACION EFECTIVA DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA.
    LA REPRESENTACION DE LOS DIFERENTES INTERESES DE LA CIUDADANIA HAN SIDO ULTRAJADA POR LA FALSEDAD DE SUS REPRESENTANTES Y AMORDAZADA POR LOS ENTES DE ESTA SUPUESTA REPRESENTACION PARTIDOS POLITICOS Y ASOCIACIONES QUE EN SUS SEÑOS INTERNOS CARECEN DE DEMOCRACIA INTERNA EFECTIVA YA QUE LAS BASES CARECEN DE POSIBILIDAD DE MOVER SUS CUSPIDES.
    ESTA SITUACION NOS A METIDO EN LA INDOMINIA DE UN SISTEMA SIN SEPARACION DE PODERES DADA LA MEZQUINDAD DE POLITICOS QUE EN SU ANSIA DE PREMANENCIA EN EL PODER LES A LLEBADO A DEJARNOS SIN JUSTICIA MANEJADA ESTA A SU ANTOJO Y DESTINADA A SU INMUNIDAD PERMANENTE ANTE SUS ABUSOS DE PODER Y ESTAFAS TANTO EN LA REPRESENTACION COMO EN LA ADMINISTRACION DE TODAS LA INSTITUCIONES PUBLICAS CONVERTIDAS EN CORTIJOS DE ENRRIQUECIMIENTO ILICITOS DE POLITICOS CORRONPIDOS QUE DOMINAN TODAS LAS VOLUNTADES DEL TOTAL DE REPRESENTACIONES.
    UN CLARO EJEMPLO DE LA INDEFENSION DE ESTA FALSA REPERSENTACION ES QUE ANTE LA AGRESION CONTINUA A LA CLASE OBRERA EN LA DILAPIDACION DE SUS DERECHOS ACTIRIDOS DURANTE DECADAS LOS SUPUESTOS REPRESENTANTES (SINDICATOS) NO MUEVEN UN LAPIDE MIENTRAS SE CORROMPEN A TRAVES DE LAS IMPOSICIONES DE DINERO PUBLICO DESTINADO SUPUESTAMENTE A F.P Y OTRAS ESCUSAS PERO ADMINISTRADOS POR ESTOS SIN NINGUN CONTROL.
    OTRO DE LOS EJEMPLOS ES LA LEY ANTI FUMADORES QUE DEJARA UN GRAN NUMERO DE PYMES Y AUTONOMOS DE LA HOSTELERIA MAS SUS OBREROS EN LA CALLE Y EL PARO SIN POSIBILIDAD DE RESPUESTO POR ESTE COLECTIVO.
    O LA DESCARADA ESTAFA INMOBILIARIA QUE ESTA DESAUCIANDO A MILES DE CIUDADANOS Y DEJANDOLOS EN UNA SITUACION DE INDIGENCIA PERPETUA DESPUES DEL EMBARGO DE PARTE DE LA BANCA Y CAJAS DE AHORRO.
    ESTA INDOMINIA SOLO A CREADO UNA CASTA DE PARASITOS FALSOS REPRESENTANTES BLINDADOS A SU INMUNIDAD Y AUTODESTRUZTIVOS QUE DEJAN A LA SOCIEDAD CIVIL SIN FUTURO.

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  4. Tomemos buena nota.21 ene. 2011 11:48:00

    ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE


    Revolución Española.-Internacional.(¡PRESENTE!)

    El deseado Gobierno Nacional Provisional procederá a discutir y en su caso decidir acerca de las propuestas ciudadanas (Lote 8) que a continuación se reseñan.

    -Jornada laboral de 6 horas.

    -Casa familiar o individual garantizada y en propiedad.

    -La única Subvención del Nuevo Estado Republicano será para: Alimentación, energías, comunicaciones, transportes, sanidad, justicia, educación, universidad… “Gratis Total” para todos los españoles.

    -Justicia Pública y Política de Alta Velocidad. Castigo ejemplar para los causantes del caos nacional y el daño criminal infligido a la Nación.

    -Nacionalización de la Banca, medios de comunicación y medios de producción – distribución de mercancías.

    -Centralización a la francesa del Nuevo Estado.

    -Ley Electoral Democrática. Elecciones Primarias provinciales.

    -Elaboración de una Nueva Constitución para su sometimiento a la Soberanía Nacional de los Ciudadanos Españoles.

    -Contacto, relaciones, préstamos y petición de ayuda a la Ciudadanía Internacional.

    -Institución de comedores públicos y albergues según necesidades, a cargo a las FF.AA. de la Nación y/o de acuerdo con la parte de la Iglesia Católica no traidora a España.

    -Racionalización, Redistribución y Depuración de los Funcionarios Públicos.

    -Creación del Ministerio de la Democracia que garantizará permanentemente la participación individual en cada una de las decisiones Nacionales.

    -Intensificación de la Defensa Nacional dentro y fuera de las fronteras frente a los enemigos de la Patria.

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  5. La respuesta es fácil: irracional! Aquí en España muy pocos votan pensando en el bien común y en la gestión de los partidos. Da igual lo q haga mi partido, es el q me gusta y por encima de todo lo voto!
    Así nos va!!!!

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  6. A los dos grandes partidos les interesa el bipartidismo y que no crezcan más partidos minoritarios.
    Se trata de repartirse el poder y hacer ver que son diferentes. Pero "en la intimidad existen muchos pactos entre ellos" irracionales.
    La prueba de ello es si yo voto a A y no comparto ideas de B p.q. luego ellos pactan A y B en temas que solo les benefician a ellos? y no al que les ha votado?
    Sus propios intereses prevalecen por encima de los intereses de los cuidadanos. Cada día tenemos prueba de ello y no queremos verlo.
    Entonces p.q. seguimos votando a los mismos?

    Reflexionad

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  7. ¿A quién? A nadie. Una cosa es cierta: los dos grandes partidos tienen más puntos en común que elementos diferenciadores, porque ambos son socialdemócratas.

    Uno, porque el socialismo entendido como marxismo, se ha demostrado un fracaso, pero el prefijo "social...." aún da votos. El otro, por simple cobardía, por abandonar algunos de los principios que en su fundación decía defender.

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  8. Turnismo...Dos grandes partidos sin grandes diferencias. Un discurso idénticamente vago.Ningún ánimo de cumplir lo prometido....
    Ninguna capacidad para resolver los grandes problemas que afectan al país.
    El partido que está en el poder, se limita a parchear las grietas, pero cuando éstas se hacen demasiado grande, el globo les explota en las manos.
    No hay problema. El partido B continuará la misma trayectoria, cuando les vuelva a explotar el globo el partido A regresa...
    Y así...hasta que un cataclismo de dimensiones planetarias le dé la vuelta a todo.
    A lo mejor, los extraterrestres que nos están visitando y que, según eminentes científicos, no tienen muy buenas intenciones, acaban con el Sistema.
    A lo mejor la conjunción planetaria que anunciaba Pajín iba por estos derroteros...¡Y nosotros sin enterarnos!

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  9. bueno solo digo yo una cosa ,nunca los ratones deben votar por los gatos nunca,existe otra via ante el fracaso de los dos partidos de siempre,ya tuvieron su oportunidad tiene haber un cambio o por lo menos q se note,muchos inmigrantes ahora votan ,pero creo q por rajoy no lo haran.las injusticias de hoy son las guerras del mañana ,gracias

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  10. No hace falta comerse demasiado el coco para saber por qué sucede esto. Porque los españoles, en nuestra mayoría, somos unos borregos integrales, por duro que suene. Dejamos que la casta política no la colara en la Transición y ahora no sabemos ni cómo reaccionar.

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  11. EN EFECTO, EL BORREGO QUE NO SE CONTENTA ES PORQUE NO QUIERE...

    CON SUÁREZ TUVIMOS INTENTO DE DEMOCRACIA, CON FELIPITO Y AZNAR SEMI-DEMOCRACIA, SI ES QUE LLEGÓ,Y CON ZAPATERO PSEUDO-DEMOCRACIA.

    Y MUCHOS DEFIENDEN HOY A CAPA Y A ESPADA LO QUE HACEN, Y NO SE COMPROMETEN (eso sí, copiar medidillas de cara a la galería, eso sí), RAJOY Y ZP... BARRIGUITAS AGRADECIDAS DE PLATILLO DE LENTEJAS.... QUIZAS NO DAMOS PARA MAS.

    http://kaoshispano.blogspot.com/

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  12. No es cuestion de partidos sino de personas. Solo deberia gobernar alguien honesto y capacitado.
    Pero, ¿donde hallarlo ?

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  13. ¿Por qué se tiene más en cuenta la opinión del que vota irracionalmente que la del que se abstiene por unos motivos concretos racionales?
    Peius: debe gobernar el que mejor demuestre hacerlo al frente de un país y de que gobierne con limpieza deben encargarse las reglas del juego. Pero en España las reglas, cuando las hay, no sirven para nada, porque no hay división de poderes.La virtud y los méritos académicos, no implican capacidad de acción. Además es difícil examinar las virtudes de un candidato antes de llegar al poder. Nuestro problema es que después de ver lo que hacen una vez que han llegado al gobierno, esas masas de votantes irracionales siguen persistiendo en el error. Por eso se montó el tinglado como se montó en la transición.

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