viernes, 18 de febrero de 2011

El extraño modelo organizativo del Estado Español (Primera Parte)

Manuel Rincón
Hace ya tiempo que noto en el conjunto de la ciudadanía de a pie, un descontento, cada vez más creciente sobre la ineficaz organización actual de nuestro Estado. Este descontento, que es creciente en los últimos tiempos, se hace patente en muchos círculos, en las opiniones digitales de los diarios y en conversaciones tomando café, de tal manera que lo que yo percibo, es que a este asunto el ciudadano le otorga ya mucha importancia, y que debe ser abordado pronto y tras las soluciones al paro o el necesario estatuto para los políticos.

Voy a intentar describir, aunque sea de manera subjetiva, lo que entiendo piensan muchos conciudadanos, y analizar los males del sistema actual desde sus propias raíces, para tener argumentos sólidos en que basar las posibles soluciones a este problema que si no se acota debidamente, nos terminará por asfixiar no solo económicamente, si no incluso ideológicamente.

El origen del modelo de Estado.

Corrían los primeros tiempos de la denominada Transición en nuestro País, y los ciudadanos de todo el Estado, en aquellos momentos estaban pletóricos de optimismo, y pensaban en que acababan de dejar atrás los tiempos dictatoriales, deseando ardientemente entrar en el grupo de países democráticos, de la manera más rápida posible y que nos pusiésemos a la cabeza de los más avanzados en derechos humanos y libertades.

Unas mentes pensantes, que nadie muy bien recuerda ya, organizaban entre tanto, una Constitución donde debía reflejarse el modelo de estado que surgía tras la Dictadura. Estas mentes se percataron de la existencia de lo que denominaron Territorios Históricos. Y dedujeron que en dichos territorios patrios, existían ansias irrenunciables, en buen número de sus ciudadanos, de que se activasen de nuevo los estatutos de autonomía, derogados tras la Guerra Civil.

Pero en su continuo cavilar, los nuevos padres de la patria, decidieron que quizás era mejor dar a todos los territorios de nuestro Estado, no solo a los Históricos, autonomía a raudales, después de tan largo periodo centralista. Ahora bien parece que estos preclaros pensadores, más bien vieron el aspecto político de esta nueva organización, y nunca se percataron del aspecto económico, que implicaban tales transformaciones. No debía de ser su fuerte la Economía.

La solución adoptada.

Para hacer todo más complejo, inventaron nuestras mentes, la existencia de unos entes irreales, que denominaron autonomías de primera (Territorios Históricos) y de segunda (el resto en principio), gran error este, pues ya estaban poniendo los cimientos de los agravios comparativos, que aparecerían posteriormente dentro de semejante modelo. Y además la Constitución recogía de manera clara las dos clases de modelo autonómico, para que no existiesen dudas.

En aquel entonces parece que decir que se quería construir un estado federal no era de recibo e incluso podía ser peligroso, por lo que gestaron, en el colmo de su gran esfuerzo mental, el modelo de estado autonómico que ha dado lugar a lo que hoy conocemos como nuestro sistema de Estado, y que por cierto es único en el mundo, pues el genio ibérico, cuando tiene ocasión, alcanza cotas increíbles de originalidad. Se cambió la geografía estatal, como era inevitable, y la nueva distribución territorial dejó obsoletos los mapas escolares anteriores y a los ciudadanos aprendiendo las nuevas autonomías para saber donde estaban ubicados finalmente.

Y se aprestaron las mentes rectoras, ya al final de su trabajo, a convocar un rápido referéndum, para que el pueblo sancionase tanto la flamante nueva Constitución, como los estatutos de Autonomía, en los diversos territorios que accedían a tales beneficios. Pero muy pronto, se vio que la transformación iba a ser la característica de nuestra clase política. Los políticos, rápidamente evolucionaron en buena medida a políticos autonómicos, y se percataron de que necesitaban para afianzarse bien en el poder, en cualquier autonomía, tener las mismas cotas de autogobierno, que en principio solo se habían concedido a los mal denominados Territorios Históricos, por lo cual todas las autonomías, en un corto periodo, pasaron a la primera velocidad, sin conocer apenas la segunda.

Esta distribución de territorio y poder, colmaba aspiraciones de la nueva clase política autonómica. Pero para sostener tal modelo, hay que disponer de finanzas propias, pues si no seguiría la dependencia del centralismo. Esto dio lugar a la segunda fase del desarrollo autonómico, que creo que los autores del proyecto nuca habían tenido muy clara: obtención de financiación para cada territorio autónomo.

Para distracción y jolgorio de toda la clase política, comenzó el desmantelamiento, de los sistemas estatales, para fragmentarlos en sistemas autonómicos, más manejables por las nuevas castas de políticos locales, pero también se exigió la transferencia económica, que era como hemos razonado, el eje fundamental para que los políticos locales pudiesen campar a sus anchas, sin depender de nadie, incluyendo el control de las Cajas de Ahorros sitas en sus dominios. Este estado de cosas dio origen a un largo proceso de trasferencias de las competencias estatales a los entes autonómicos, con sus tira y afloja con el gobierno central, al cual vaciaban de contenido a cada vuelta de tuerca que daban.

Como los brillantes desarrolladores de todo este galimatías autonómico, no se quisieron quedar cortos, habían creado nada menos que 17 autonomías, que organizaron como mini estados, con sus parlamentos, diputados, presidentes, directores generales… No faltaría más, con todos los cargos autonómicos que deseasen sin limitaciones y con barra libre en los presupuestos locales.
Siguieron todos sin ver muy claro como se iba a financiar este nuevo sistema, que de hecho multiplicaba la cantidad de cargos y funcionarios, por un alto coeficiente y por tanto las cantidades a desembolsar son mucho más altas que en el antiguo modelo.
(Continuará)


"Las Autonomías en España, Primera Parte: El Dogma y el Tabú"

"Las Autonomías en España, Segunda Parte: del Tabú al Sentido Común


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8 comentarios:

  1. Coincido plenamente con lo expuesto en tu articulo.Este modelo que implantaron esa gente tan "sabia", si no se rectifica con todas sus consecuencias, va a ser un lastre insalvable que no nos va dejar levantar cabeza.


    saludos Gabriel

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  2. Todo esto se veía venir, cuando el "brillante" Rodolfo se ocupó de ello y con el beneplácito, del hoy tan ensalzado, Suárez.

    Ambos venían del Régimen, querían seguir en el "machito", por su tremenda ambición y ansía de poder, así que importándoles un bledo, entregaron la unidad de España.

    De esos barros, vienen estos lodos.

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  3. Esa gente "tan sabia", como dice anónimo 1, no estaba legitimada por los ciudadanos para elaborar ninguna constitución, ya que no hubo elecciones constituyentes. Toda la transición fue una gran pamema para legitimar al rey y para dejar el asunto definitivamente atado y bien atado. No hay más que comprobar el grado de premura e irreponsabilidad con que actuaron.
    Si alguna personalidad política o intelectual tuviese el valor y la honradez de denunciar esta verdad, todo el proceso podría revocarse y reconducirse hacia una verdadera democracia, Pero eso es precisamente lo que se trató de evitar en la transición.

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  4. Ay! me duele España y siento decir q ésto no tiene arreglo. Es un callejón sin salida! Faltan claridad de ideas, coraje político y cívico y verdadero amor por España.

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  5. Estoy de cauerdo en todo. Espero la segunda parte. Tan solo una matizacion: el pueblo español a partir de la muerte de Franco, en su inmensa mayoria la única preocupación que tenía era una pregunta ¿ Que va a pasar?-.
    Una serie de Srs. perjuros ( pues habian jurado los principios del Movimiento Ncaional y nadie les puso una pistola para realizar el juramento), pactaron con otros Srs. que mayoritariamente habian jurado los mismos principios y posteriormente dieron entrada a una minoria de Srs. que no los habian jurado (creo que Carrillo), ya que los Tierno Galvan, Fraga, Suarez, Abril Martorell, etc. etc., los habian jurado. Felipe Gonzalez los juro y beso la bandera de España con el aguila para obtener el grado de alferez de complemento. Dar un nombre y os dire como juro.
    Estos Srs. son los que por continuar en el "machito" -como bien dice el articulista, más otros para poder situarse y los demás para saldar la vieja cuenta de una guerra perdida, se unieron para estafar y engañar al pueblo español.
    ¿Cuando España tuvo mas reconocimiento en el mundo desde los Borbones que hasta que llego la dictadura de Franco, que dio S. Social, creo una clase media, construyo Universidades Laborales. creo becas, etc . etc.?. Lo más importante, tan solo se entraba en la Función Publica mediante unas OPOSICIONES.
    Que mayor igualdad de oportunidades que ser ministro por ser un número UNO ( caso de FRaga hijo de emigrantes y nacido en un pueblo perdido de Galicia). Eso si eran igualdades ....
    Por último ¿Que es eso de DEMOCRACIA? ¿La que tenemos?. Que intereses bastardos se encubren ante esa palabra.?????????.
    Un abrazo . LMRM

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  6. Con todos mis respectos, Sr. Rincón: no hace más que resaltar lo obvio, lo repetido una y otra vez.

    Aporte Ud. soluciones, porque crónicas del fracaso constitucional las hay a miles, hasta en formato de libro.

    Y una duda gramatical. Igual es que soy algo mayor, pero yo escribo "entretanto", no "entre tanto". Y otro tanto (no es un juego de palabras) con "asímismo", que escribo en lugar del "así mismo" aprobado por la RAE a fuerza de asumir la ignorancia imperante

    Saludos.

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  7. Vaya, vaya, ya somos dos, al menos, que consideramos que esto no tiene arreglo.

    Entrando en el asunto y estando, en general, de acuerdo con su tesis, Sr. Rincón, creo que la causa de que se les haya ido de las manos a los políticos del Gobierno Central el tema de las transferencias, ha sido la desastrosa Ley Electoral que padecemos. Han necesitado de las minorias autonómicas para alcanzar o mantenerse en pode y ... han tenido que poner el trasero. Ello, además de su incompetencia y falta de capacidad. Meros politiquillos -los sucesivos Presidentes- de tres al cuarto. Ninguno ha tenido la talla y las condiciones intelectuales y de gallardía necesarias para afrontar el postfranquismo. Para simple muestra, véase a nuestro actual Presidente. Pura vergüenza ajena. Me pregunto qué pensará cuando se meta en la cama y, en su soledad, analice su imagen pública y su trayectoria personal. ¡¡¡Qué pena y qué desastre de personaje!!!

    Saludos. Miguel.

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  8. Imanol Azpicueta18 feb. 2011 21:29:00

    En mi opinión se hace un buen resumen en el artículo de la Transición. Yo entonces no podía opinar no lo vivi, pero por lo que oigo a mis mayores, en efecto mentes pensantes del "antiguo régimen", diseñaron un modelo autonómico, ilógico y disgregador, que consagró una monarquía impuesta por la Dictadura. Los Borbones vinieron de Francia a destruir España, la Historia lo enseña, y el último vástago, impuesto y nunca ratificado por el Pueblo ha hecho lo que sus antecesores, destruir el estado con un conjunto de traidores al antiguo Régimen. El resultado es el que ya estamos viendo. Deseo leer la segunda parte de este interesante artículo y os felicito por tratar estos temas.

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