viernes, 29 de abril de 2011

Crisis económica y crisis de modelos sociales

Javier Benegas
Sociedad terminal. VI. Reconstrucción y regeneración
3.- Crisis económica y crisis de modelos sociales

Utilizar la crisis, dándole un enfoque de carácter profundamente social, como prueba incontestable del fracaso de los modelos del adversario es algo urgente. Pero, pese a su obviedad, no se está haciendo. Cierto es que al adversario siempre le quedará el recurso de trasladar a la opinión pública el hecho de que la crisis es fundamentalmente económica y de dimensión global, y que las causas que la generan y alimentan no dependen de su acción de gobierno.

Pero, frente a ello, no hay que olvidar que los individuos percibimos los problemas económicos que nos afectan directamente como una experiencia íntima e intransferible, Y que, según aumenta nuestra preocupación y el grado de urgencia de nuestros problemas, tendemos a buscar las causas en nuestro propio entorno, y no dedicamos nuestro tiempo a hacer sesudos análisis macroeconómicos a escala planetaria. “Puede que el mundo vaya de mal en peor, pero mi vida podría ser mejor”. Esta reflexión es una constante que se repite de persona en persona. Y si bien puede parecer absurda ante contingencias a escala planetaria, encierra dentro de sí la clave de un profundo deseo de trasformación. Siempre es suficiente con que un número limitado de seres humanos tome conciencia de los problemas y decida cambiar de actitud para que una sociedad entera se contagie y se dinamice. Las evoluciones sociales no empiezan cuando millones de seres humanos se ponen de acuerdo al unísono como por ensalmo, sino cuando unos pocos son capaces de propagar su modelo, extienden sus iniciativas a otros y éstos a su vez a otros.

"Es seguro que bajo una crisis económica de enorme magnitud se oculta siempre una crisis de modelos sociales"

Para tomar conciencia de nuestra opciones, y poder ver más allá de este mundo virtual que se difunde sin cesar desde el poder político, hay que asumir cierto grado de compromiso y responsabilidad. Al igual que las crisis no se originan por sí mismas, tampoco se resuelven solas. El momento de inflexión no es un efecto rebote que se produzca por haber impactado contra el suelo. Es la consecuencia de los cambios de los diversos agentes que interactúan dentro del sistema. Pero ese posible momento de inflexión no tiene por qué dar lugar en sí mismo a un cambio. Las crisis pueden convertirse en algo endémico, actuando como una enfermedad recurrente que, poco a poco, va mermando la salud y la capacidad de recuperación del paciente. Por ello, es necesario tener muy presente que de las crisis no se sale porque éstas se deban a simples patrones matemáticos dentro de un sistema cerrado que funciona de manera automática. Una crisis puede resultar irresoluble para toda una civilización y no ceñirse a ningún patrón conocido, y la Historia está llena de ejemplos que así nos lo aseguran. A fin de cuentas, la Economía y las Historia están unidas, y se podría decir que son una misma realidad que se expresa a través de distintos focos de interés. En definitiva, las crisis de dimensiones colosales como la actual no sólo atienden a razones económicas.

Es seguro que bajo una crisis económica de enorme magnitud se oculta siempre una crisis de modelos sociales. Esta engañosa – y peligrosa - percepción de que las crisis son procesos económicos que se articulan al margen de nuestro control, se debe a la prolífica elaboración de teorías de ciclos básicamente deterministas. Las hay de ciclos cortos, de ciclos medios y de ciclos largos. Pero, además, hay teorías de ciclos por sectores productivos. Las hay para el sector de la construcción y también para el sector agrícola. Además hay teorías que no aluden a ciclos sino a fluctuaciones. Sería interminable enumerar todas las teorías y sus correspondientes controversias. En definitiva, todo un despliegue que en la práctica no ha supuesto una capacidad de predicción a la altura de las aspiraciones teóricas. Si bien, como cualquier teoría, pueden ayudar a comprender los factores desencadenantes al profundizar en su estudio, en ningún caso real han servido para adelantarse a los acontecimientos. Para nuestra desgracia, estás teorías surgen y se adaptan una vez que todo proceso de crisis se ha consumado.

Mientras la ciencia económica no aporte herramientas predictivas eficientes a gran escala, y aunque llegara a desarrollarlas – cosa poco probable -, es de sentido común insistir en preservar modelos sociales eficientes, resistentes y con la capacidad de proporcionar a los individuos las herramientas necesarias para progresar por sí mismos y ser menos dependientes. Dejar el paso franco a estos modelos implica devolver al Estado a su verdadera dimensión y limitar su existencia al cumplimiento estricto de las tareas para las que fue creado, cambiando nuestro entendimiento de la política y asumir que no es una actividad reservada a una casta, sino algo vital que debe ser accesible a todo ciudadano. El cometido de la acción política no es el de trasformar a la sociedad sino sencillamente establecer una forma de gobierno. En nuestro caso, la democracia debe pues sustentarse sobre unos valores fundamentales e intemporales, y esos valores a su vez dimanar de la propia sociedad civil. Si la sociedad civil renuncia a la responsabilidad, al esfuerzo y a la capacidad de compromiso, estará renunciando a las herramientas que garantizan cualquier capacidad de control sobre su propio futuro. Y las democracias no serán formas de gobierno, sino regímenes que constantemente estarán interfiriendo en la sociedad civil mucho más allá de sus funciones legítimas. Con sociedades manipuladas y sometidas por el poder político, una forma u otra de gobierno será indiferente: las crisis serán siempre globales y las soluciones, por tanto, inasequibles.

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8 comentarios:

  1. Estamos en manos de una " CASTA PARASITO POLITICA " Con un administración veinte veces mas grande de lo que se necesita.Lo controla todo.
    Tenemos que caminar hacia un modelo Liberal,con una sociedad civil fuerte.

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  2. +D
    Considero que la gente medianamente inteligente está conciente de todo esto; pero lo difícil en España será que actúen en consecuencia debido al "sacrificio" que según estos les va a ocasionar. "Nos" gastamos gran cantidad de dinero y hacemos colas (de horas y horas) por ir al fútbol o a un concierto, pero no dedicamos el más mínimo esfuerzo en participar en temas tan vitales como estos.
    Aparte de otros, desde luego, GRAN PARTE DE NUESTRA JUVENTUD ESTÁ ABORREGADA Y MANTENIDA. <<>> y digo mal asunto porque debido a que la gente jóven (y medianamente jóven) son los que en un momento dado MÁS PUEDEN invadir las calles y hacer cambiar un sistema, son los que menos están por la labor debido a la vida fácil y "no problem" (a lo que ya están habituados)que pregonan y practican.
    Spain is different!
    Y si a esto sumamos nuestra deprimente, incapaz y corrupta clase política... <<>>
    +D (y civísmo)

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  3. Imanol Azpicueta29 abr. 2011 12:33:00

    + D.
    Totalmente de acuerdo D. Javier, pero de momento, pese a que el paro es de 5 millones confesados y con tendencia a subir, se desploma el consumo y sube la inflación, no parece que nadie esté dispuesto a manifestarse mínimamente frente a tales desastres que a todos afectan y menos los sindicatos. Por tanto creo que para que estalle el modelo español, aún tendremos que subir un millon de parados más y marcharnos a la cola de la pobreza de Europa. Mientras es ilusorio pensar que los políticos nos dejen participar o controlar alguna cosa

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  4. Yo no escribiría las últimas frases en futuro, que los individuos dimiten de su libertad es un hecho en presente. Les tenemos demasiado miedo a la responsabilidad y a los riesgos como para tomar las riendas de nuestro propio futuro a quienes se las han apropiado, a cambio de una seguridad miserable.
    Es lo que hemos preferido desde hace tiempo, y por lo que seguimos optando aunque cada vez sea menor esa miseria que nos reparten.

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  5. Aunque resulte apocalíptico, sólo una hecatombe es capaz de provocar un nuevo orden de cosas.
    El modelo actual está consumiendo sus últimos momentos y su derrumbamiento traerá consigo, irremediablemente, las drásticas reformas que se necesitan.
    Desgraciadamente, las hecatombes se cobran muchas víctimas inocentes, pero siempre ha sido así.
    Podemos hablar y hablar hasta que se nos seque la lengua. Podemos proponer y proponer, pero siempre nos dividiremos en múltiples grupúsculos sin fuerza para conseguir ningún cambio.
    Éso es lo que estamos haciendo. Sinceramente, yo no veo que un cambio radical se produzca por medio de la acción ciudadana.

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  6. El anterior miministro de trabajo, Celestino Cobacho dijo, nunca llegaremos a 4.000.000 de parados, Doña Elena Salgado Ha dicho, nunca llegaremos a 5.000.000 de parados, Buen camino llevamos como sigan los mismos futurologos.
    QUE SE VAYAN DE UNA PUÑETERA VEZ A SU CASA.

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  7. Y bien, que hacer ?.Seguir y seguir viendo cómo nos vamos despeñando. Debemos unirnos cómo apuntas e intentar trabajar para cambiar esto... pp

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  8. ME AGRADA MUCHO ESTA PÁGINA, PERO DESDE HACE VARIOS DÍAS NO LA RECIBO EN MI CORREO ELECTRÓNICO, ¿QUÉ PASA, LA HA CERRADO EL RASPUTÍN CALVO?

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