lunes, 21 de noviembre de 2011

Rajoy Presidente. ¿Y, ahora, qué?

Javier Benegas [en Vozpopuli.com]
Los españoles empezamos una nueva etapa, a la vista de los acontecimientos, casi una nueva era. Pero sería cursi, casi lelo, decir que llena de ilusión, pues ahora es cuando de verdad empieza el calvario. Hemos dedicado toda una década a aplazar los problemas y, lo que es peor, a agravarlos. Y ya no hay margen para las displicencia. Por fin estamos solos ante a la cruda realidad – ha costado lo suyo -, con nuestro rosario de pufos, el sistema financiero tocado, más de cinco millones de parados y aún aferrados a esa mentalidad trasnochada y suicida que debemos desechar si queremos sobrevivir. Y la pregunta es: ¿y, ahora, qué?

Empezaré con la frase de un poeta. James R. Lowell decía que “el compromiso hace un buen paraguas, pero un mal techo. Es una solución temporal, adecuada a menudo en la política de partido, pero casi de seguro inadecuada en la política de Estado”. Lowell acierta, pero, en nuestro caso, se queda corto. En estos momentos, el “compromiso” (tradúzcase por “consenso”) ni siquiera podrá hacer las veces de paraguas para quienes pretendan no mojarse. Lo que va a caer del cielo no es una simple lluvia sino el Diluvio. Así que olvídense. En estas condiciones, imposible practicar la socorrida política del consenso. Su exasperante lentitud traería de seguro el colapso. El nuevo Gobierno sólo tiene de margen dos o, siendo generosos, tres meses para aprobar las principales reformas. Superado ese plazo, los grupos de presión habrán movido sus piezas y podrán oponer una férrea resistencia. Y España puede irse al traste. Sólo queda asumir toda la responsabilidad y gobernar. A tumba abierta.

En trance de desaparecer, El Partido Socialista – antaño obrero - no quiere bajo ningún concepto dar el plácet a las duras medidas que habrán de aplicarse. Y esta oposición frontal nada tendrá que ver con lo ideológico, pues hace tiempo que la ideología se convirtió en un recurso, muy destructivo pero artificial, del marketing político. Desde el punto de vista de la estrategia de partido, ser una alternativa requiere de la diferenciación, a pesar de que ello suponga actuar de manera irresponsable. Y después de los terribles estragos del “zapaterismo”, para un PSOE sin credibilidad, cooperar con un gobierno de derechas, al que no le queda otra que podar de arriba a abajo ese monstruo llamado Estado de bienestar, sería la puntilla. Así pues, el consenso entre Gobierno y oposición es una quimera. Caiga España o no, la consigna en el PSOE es “donde las dan, las toman”. Queda pues invitar a los nacionalistas a incinerarse con el Gobierno. Pero poco se puede ofrecer a cambio, salvo testimoniales concesiones bajo la coerción permanente de abandonarlos a su suerte.

Ahora es más cierto que nunca que o nos unimos o no saldremos de esta. Lo que cuenta es aplicar las medidas correctas con suma rapidez y cruzar los dedos. Cada segundo perdido y cada titubeo no harán sino acrecentar las presión de los mercados y el peligro de que el país quede atrapado en una espiral creciente de consignas y movilizaciones. Un entorno de caos y ruido que puede hacer imposible la imprescindible comunicación entre gobierno y sociedad. En este contexto, las reformas podrían encallar o nacer descafeinadas, y los acreedores perder definitivamente la paciencia. Y si caemos en manos del FMI y nos quedamos sin Gobierno, entonces adiós pensiones, subsidio de desempleo, sanidad y educación pública “gratuita”. Nos convertiremos en un país de parias gobernado no ya por tecnócratas sino por auditores. Y quién sabe si con el tiempo en algo aún peor.


Reconvertirse o morir

España va a entrar en una fase de reconversión similar a la de los ’80 del siglo pasado. Esto es: reinventarse o morir. Pero con dificultades añadidas: escasez del crédito y un elevado endeudamiento. El más difícil todavía. El equipo de Mariano Rajoy ha puesto título a esta película: “Teléfono rojo, volamos hacia Berlín”. El objetivo: obtener 110.000 millones de euros a cambio del compromiso a sangre y fuego de aplicar las reformas imprescindibles, en primer lugar la laboral. Poca harina para tanta leña. Máxime cuando la mitad de este dinero tendrá que ir a sanear el sistema bancario español, y la otra mitad a salvar del colapso a las comunidades autónomas – Valencia, Murcia y Madrid incluidas – y ayuntamientos. Los ciudadanos de a pie tendremos que esperar a tiempos mejores para cambiar de coche o renovar un leasing. En el mejor de los casos, a la fuerza nos volveremos más eficientes y daremos de nuevo valor a cosas que hasta ayer despreciábamos.

Pero en este vuelo a Berlín habría más equipaje. Una de las propuestas estrella para reactivar la economía, la reducción del Impuesto de Sociedades a las PYME del 25 al 20 por ciento, y extender (se supone que al resto) la aplicación del 25 por ciento, choca frontalmente con la oposición de Angela Merkel, empeñada en la armonización fiscal a toda costa. ¿Cómo hará el bueno de Don Mariano para distraer al watchdog teutón y colar de rondó esta medida? Hay quienes dicen que compensando la tropelía con una fuerte subida del IVA y/o de los impuestos en los carburantes. Más nos vale que los pocos emprendedores que nos quedan sean unos fuera de serie y que aquello de que el hambre agudiza el ingenio funcione.

Sin embargo, aún haciendo todo bien, el desencanto va a ser inevitable. El ajuste del sector público (comunidades autónomas y ayuntamientos) va para largo y el desempleo seguirá en ascenso durante bastante tiempo. Entonces, ¿cómo convencer a los ciudadanos de la necesidad de sacrificios cuando los beneficios pueden tardar años en llegar? De ninguna forma, sólo queda apelar a la responsabilidad individual al grito de “¡Mariano, si caes tú, caemos todos!”. Nos guste o no, todo se reduce a gobernar para sobrevivir. Una nueva experiencia donde los sueños y los delirios que tanto nos han reconfortado durante décadas no tienen cabida.

[Twitter: @BenegasJ]
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12 comentarios:

  1. Sr. Benegas:

    La primera conclusión es que el Zapaterismo estéril y empobrecedor ha sido rechazado, y se ha quedado solo con sus votantes recalcitrantes.

    La segunda es que el PP ha recibido la mayoría necesaria para gobernar sin tener que estar haciendo pactos malabares que tan nefastos han sido para los ciudadanos.

    La tercera es que los partidos más pequeños han aumentado en confianza de los electores, lo que permite un parlamento más plural.

    Ahora toca un traspaso inmediato y acelerado del aparato del Estado al PP

    Y que este inicie los recortes de forma sabia y empiece a lanzar el empleo, todo ello bajo la supervisión minuciosa de Europa.

    No hay más margen Sr. Benegas

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  2. Sigo pensando que nos están tomando el pelo cuando dicen que la culpa de la crisis es del ciudadano de a pie que gana 1000 € al mes (con suerte), nos dicen que la culpa es nuestra, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, no se habla de los enormes dispendios de la clase política, financiera y militar, por ejemplo, esos bonus de millones de dólares/euros, esas burbujas especulativas con el precio de los alimentos que provocan hambrunas, sembrar biocombustibles mientras millones de personas mueren de hambre. ¿De verdad que la culpa es solo nuestra?

    Salu2

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  3. ¿De verdad hay gente que se cree que después de haber recortado todo lo recortable aquí se va a vivir bien y volverá la bonanza? Sin sanidad pública, sin paro, sin pensiones, los sueldos aún más bajos, etc. Los mercados, los sacrosantos mercados, seguirán imponiendo su voluntad, y especulando con lo que sea, y cuando hayan exprimido Europa, se irán a China a hacer negocios. Amen!

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  4. Comparto plenamente el comentario de Cándido, entre todos los españoles tenemos que sacar adelante este país que nos lo han dejado hecho unos "zorros". Es un gran esfuerzo que requiere más que nunca estar unidos.

    Gracias a todos los españoles por el sentido común que han demostrado tener. Ojalá hubiese sido antes. Lo pasado ya es historia y el presente aunque muy negro, no deseo perder la esperanza que conseguiremos superar todos los obstáculos.

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  5. Nos van a sacrificar más a los ciudadanos para salvar las gestiones de bancos como la CAM (vaciada por los políticos de turno y sinverguenzas de turno) y paliar la deuda de comunidades. contraidas por mala gestión y la corrupción. Y en lugar de enjuiciar a los responsables de este desaguisado se nos pide a los ciudadanos más y mas. Cuando ellos den más y más Lo haré yo.

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  6. Ayer mismo me comentó un familiar militar de rango base, que se comentaba en su cuartel que el Gobierno se proponía echar con 47 años a muchos de ellos, pagándoles 800 euros al mes el resto de su vida, sin trabajar, y además contratar gente nueva para sustituirlos. Me quedé atónito. ¿Cómo está el país para tamaño derroche? ¿solo era una mentira para ganar el voto de los militares? Él mismo es bastante incrédulo con este rumor, y lo considera excesivo. Le dije yo: para que eso ocurra, tiene que haber por otro lado gente pasando hambre en este pais.

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  7. Nos van a recortar a los ciudadanos para pagarle a los banqueros y a los políticos corruptos de las comunidades? Cuando la deuda sea originada por el estado de bienestar la pagaremos nosotros
    mientrastanto qué la page quién la hizo. Yo no soy valenciana gente como Campa no me da confianza y el de los hilillos del prestige la verdad tampoco. Esto va a ser a saco a por el ciudadano total nos han legitimado en las urnas la corrupcion en las urnas y está visto qué roben Lo qué roben NO PASA NADA

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  8. Entramos en la era de los nuevos negocios: los seguros y las clínicas privadas. Porque al fin es Lo qué es todo NEGOCIO

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  9. Rosendo, Barcelona.21 nov. 2011 14:40:00

    Potenciar y ayudar a la recuperación de la pequeña y median a empresa, así como incentivar la sociedad consumista, son dos elementos básicos, desde mi punto de vista. El trabajador que quiere trabajar, debe apoyar a quien le da trabajo y dejarse de monsergas. Una cosa que me gusta de Rajoy es precisamente, que no dice nada, yo lo traduzco así: hablar menos y hacer mas. Para decir y decir, y llenarse de verborrea falsa y barata, ya estaban los que han sido eliminados, de los que solo me queda el deseo de que desaparezcan como formación política. Rosendo

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  10. BUENA PARTE DE LA DERECHA MEDIATICA HA HECHO UNA CAMPAÑA VIL A FAVOR DEL P.P. RAJOYano, si no hubieran sacado la mayoria absoluta, trendrian que haberse visto abocados a verdadera presion pro-reformas institucionales y politicas, de la mano de FORO ASTURIAS, UPYD, CiU, CC...

    ahora harán no se sabe el qué, MILAGROS NO POR SUPUESTO aunque hayan prometido todo el oro y el moro y se les vote cual secta electoral, ni de qué modo ni con que apoyo y consenso politico.

    ASUMAN TODOS LAS CONSECUENCIAS DEL ENESIMO y hasta ultimo PARIPÉ POLÍTICO partitocrático. Y COMO SI ESPAÑA NO FUESE HOY TIERRA QUEMADA DE BUROCRATAS POLITICOS Y SINDICALES, FUNCIONARIOS PRIVILEGIADOS, COMODONES SUBSIDIADOS Y LISTOS SUBVENCIONADOS, Y LA SITUACION MUCHISIMO PEOR QUE EN 1996.

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  11. Chicos, me voy de ESPAÑA. Anda y que les den a todos. Llevo trabajando 30 años, pagando mis impuestos, generando empleo, pagando seguridad social y ¿ahora me vienen con ésto?. Puedo trasladar mi empresa a cualquier otro país, yo no tengo el culo pegado al terruño (llevo fuera de mi casa 35 años), así que, cuando vea a Zapatero, rubalcaba y etc etc en la carcel por hundir el país, entonces volveré; de lo contrario, seguiré pensando que todo será mas de lo mismo.

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  12. Después de las elecciones ,mi sentimiento es de tristeza por España, de odio a los "tantos millones" de votantes de izquierda y partidos nacionalistas que deambulan por este país. Si Rajoy busca el consenso con esta gentuza, es que los considera otra cosa,por ejemplo, útiles, gobernables,necesarios, racionales e inmediatamente aparece un Rajoy que se postula para traicionar a los suyos, a aquellos que le han dado el poder a pesar de las listas cerradas, las candidaturas de partido y precariedad de su democracia interna.
    ¿Cree el Sr. Rajoy que va a cabalgar a lomos de los suyos y ganarse a los que le odian como esos curas nacionalistas que vacían las iglesias de cristianos con sus simpatías terroristas? Como no lo cree, como no puede creerlo, solo le queda la opción de ganarse a la escoria de este país para mantenerse en el poder. Quién no entienda que son tantos los millones de tarados ingobernables que después de la miseria moral de un Gobierno sectario que ha dilapidado el crédito de la política, la judicatura, la prensa, la medicina, la universidad, la banca, los sindicatos, los intelectuales, los actores y las mujeres en España, han huido para refugiarse en las cloacas de los pequeños partidos de izquierdas o nacionalistas es que está hechizado por la corrupción que le rodea; incluso la comprende y la llama con el apelativo cariñoso de error, diferencia de opinión o libertad civil. Si el Sr. Rajoy para aparecer gran estadista se ha propuesto "dar cuartelillo" a los corifeos del descrédito de arriba-abajo de España, está sembrando la perplejidad en sus votantes, dando de comer a los perros que muerden la mano, y en lugar de ventilar los tribunales de justicia y alargar los bancales de los acusados, vigilar los avales de las ratas que han comprado cargos internacionales con dinero robado al contribuyente o devolver la presencia del Estado en la Autonomías, estará el también perplejo de no haber contentado a nadie.

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